Hungría y México
López Obrador y Sheinbaum Pardo, como lo hizo Orbán, se han asegurado el control de las instituciones que deben ejercer de contrapoder al Ejecutivo.

En las elecciones del domingo 12 de abril, fue derrocado como primer ministro de Hungría, el populista-nacionalista Víctor Orbán, que tenía 16 años en el poder, y se hace del cargo Peter Magyar, que dos años antes militaba en el mismo partido que Orbán.
Al saberse de su triunfo, el ganador proclamó antes una plaza llena, “el pueblo húngaro no votó por un simple cambio de Gobierno, sino por un cambio completo de régimen” y añadió “este país fue secuestrado. Es un Estado capturado”, y asumió que se tarea es el regreso a la democracia.
Retomo el artículo “Hungría tras Orbán: Una democracia por reconstruir”, de la periodista Gloria Rodríguez-Pina (El País, 18.04.26), para hacer un comparativo con lo que ocurre en México y puede suceder en un futuro.
El presidente López Obrador (2018-2024) y la presidenta Sheinbaum Pardo (2024-203), han seguido el ejemplo de Orbán y como él, en nuestro País, se han dedicado a desmantelar el Estado democrático, que con muchas dificultades se había podido construir.
Ellos, como Orbán, se hicieron del control de los tres Poderes del Estado, y han deteriorado, como nunca, el estado de Derecho. Él se dedicó a cambiar la Constitución, a la que le hizo 300 modificaciones, lo mismo han hecho López Obrador y Sheinbaum Pardo para construir el “legal” régimen autoritario que ahora se vive en México.
López Obrador y Sheinbaum Pardo, como lo hizo Orbán, se han asegurado el control de las instituciones que deben ejercer de contrapoder al Ejecutivo, y colocaron a los suyos en la Suprema Corte y en la Fiscalía General, y también en el órgano electoral.
A finales el mayo, Magyar asumirá como primer ministro, y ya ha dicho a los funcionarios del actual Gobierno, que renuncien a sus cargos voluntariamente antes de que sean destituidos, porque se actuación “no estaba en consonancia con sus obligaciones constitucionales”.
El régimen autoritario conservador, que Orbán construyó en los 16 años en el poder, Morena tiene ya casi ocho, se pudo derrotar, por dos grandes hechos; la ruptura del partido, cuando Magyar lo deja, empieza a construir una nueva alternativa, y por el alto porcentaje de la votación, el día de la elección el 80% de los electores se presentaron a votar.
Magyar, tiene ahora los dos tercios del parlamento y con esos votos puede empezar a desmantelar las leyes que construyeron el régimen autoritario conservador de Orbán, que en México, de manera muy semejante, también han dado forma López Obrador y Sheinbaum Pardo con la mayoría legislativa fraudulenta de la que se hicieron.
¿En México cuántos años van a estar en el poder los constructores del autoritarismo conservador que ahora nos gobierna? ¿Cómo se les podrá derrotar, para retomar el camino de la democracia? ¿Cuánto tiempo llevará? En Bolivia fueron 20 años y en Hungría 16 años. ¿En México se podrá acortar ese tiempo? ¿De Morena dividido saldrá quien lidere el cambio? ¿Lo hará la oposición?
Rubén Aguilar Valenzuela
@RubenAguilar
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