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Mirador

Subió a él Jesús, y a lomos de la humilde bestezuela entró en Jerusalén. Se reunió una gran multitud. La gente cortaba ramos de los árboles y los agitaba al paso del Rabí, y los tendía luego en su camino.

Armando  Fuentes Aguirre

Envió Jesús a dos de sus discípulos. Les dijo:

-Id a la aldea. Ahí hallaréis un asno. Traedlo.

Fueron los discípulos, y tras hallar al pollino lo llevaron al Señor.

Subió a él Jesús, y a lomos de la humilde bestezuela entró en Jerusalén. Se reunió una gran multitud. La gente cortaba ramos de los árboles y los agitaba al paso del Rabí, y los tendía luego en su camino.

Días después, Juan, el discípulo amado, le contó a María, la madre del Señor, cómo los hombres habían maltratado a Jesús en la subida al Gólgota.

-Lo golpearon cruelmente, Madre -relató entre lágrimas.

-¿Con qué lo golpearon? -preguntó María.

Respondió Juan, triste: -Con ramos que cortaron de los árboles.

¡Hasta mañana!

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