La Presidenta fracasa
Las dos iniciativas de ley (Plan A y B) golpeaban a los partidos aliados, y tal parece que eso se proponía la Presidenta.

La Presidenta fracasa en sus dos propuestas de reforma electoral, regresivas y con el propósito de fortalecer a Morena y dar más espacio de acción en los procesos electorales al Poder Ejecutivo, y los causantes de su derrota son los partidos aliados del PT y el PVEM.
En su primer intento para modificar la Constitución en materia electoral no obtuvo los votos de sus aliados porque de aprobar lo que la Presidenta proponía ellos se suicidaban si admitían que el presupuesto se les recorta 25% y perdían espacio de decisión para elegir a sus diputados y senadores de representación proporcional.
El Plan B, el segundo intento también terminó en un fracaso. El punto central era modificar el artículo 35 de la Constitución para adelantar y empalmar con la elección federal de junio de 2027 el ejercicio de reiteración de mandato, para permitir a la Presidenta estar en las boletas electorales y hacer campaña.
En esta ocasión el PT no dio sus votos en el Senado, la cámara de origen de la propuesta, porque de estar la Presidenta en la boleta no sólo haría crecer el voto de Morena, como lo muestran diversas encuestas, sino que reduciría el voto de los partidos aliados. El PVEM, a pesar de esta realidad, sí votó a favor de la iniciativa presidencial.
Las dos iniciativas de ley golpeaban a los partidos aliados, y tal parece que eso se proponía la Presidenta, aunque no está claro el por qué, pero por lo pronto la alianza con Morena no está rota, es lo que han dicho los dirigentes del PT y PVEM, pero sin duda que se ha complicado y no se encuentra en los mismos términos que antes de estos deslindes.
La reforma aprobada, que por la vía de los hechos se convirtió en el Plan C, sólo quedó en el cambio a tres artículos de la Constitución y el régimen transitorio que obliga a un recorte presupuestal de 15% al Senado, a partir del ejercicio fiscal de 2027 y hasta 2030, equivalente a 765 millones de pesos.
Y la reforma del artículo 115 para establecer que los ayuntamientos contarán con “una sindicatura y hasta 15 regidurías”, y el artículo 116 para que recursos destinados a los Congresos locales no excedan 0.70% del presupuesto de egresos estatal. Y cambios al artículo 134 que acotan las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales y funcionarios del INE.
El fracaso de la Presidenta es también del presidente López Obrador (2018-2024), que había encargado a su sucesora que sacara adelante la reforma del Poder Judicial, cosa que hizo, y la reforma electoral, que él mismo intentó en 2023, pero que ella, cómo él, no pudo alcanzar.
En esa ocasión, el Presidente, en clara violación a la Constitución, hizo que los congresistas de Morena, el PT y el PVEM aprobaran cambios a las leyes secundarias, que antes necesariamente requerían cambios a la Constitución, ante esto los partidos de la oposición presentaron una controversia constitucional, y la SCJN, en ese entonces libre y autónoma, los rechazó por ser inconstitucionales.
Rubén Aguilar Valenzuela
@RubenAguilar
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados