Pan y circo
Esta semana ya se anunció que los cuatroteistas iniciarán recorridos por el País.
CASCABEL
Juvenal en 100 a.C. describe en Sátiras X (77-81) a un pueblo que ha perdido su interés por la política, donde “antes concedía mandos, haces, legiones, en fin todo, ahora deja hacer y sólo desea con avidez dos cosas: Pan y juegos de circo”. El clientelismo en política que algunos trasnochados cuatroteistas piensan haber perfeccionado, a lo largo de la historia ha sido el sello distintivo de los gobiernos populistas como medio de ascenso al poder. Una predisposición autoritaria y corrupta de estos regímenes también ha quedado registrado en las páginas de la historia. Debo de conceder que esta recua de gobernantes, hoy en el poder en México, son innovadores, presentan una característica que no tiene precedentes históricos: Sus inconfesables alianzas con grupos al margen de la legalidad, su disposición a compartir monopolio del uso de la fuerza, control territorial y facultad impositiva.
En las últimas semanas una pretendida reforma constitucional en materia electoral capturó la atención, desafortunadamente no por el debate alrededor del texto propuesto dado que este llegó tarde, pasó por comisiones y fue votado en pleno de diputados sin un procedimiento legislativo enriquecedor. Observamos un debate centrado alrededor de la ausencia de debate. Observamos también una Presidenta con nula apertura a escuchar opositores, analistas, ciudadanos, intelectuales y a sus propios aliados, el aislamiento amurallado en un palacio virreinal en evidencia. Habrá quienes consideran que la negativa de aprobar en diputados el bodrio enviado por Sheinbaum una derrota, no lo es, sólo fue un elemento de distracción para poner en marcha una más ambiciosa agenda legislativa orientada a socavar democracia, libertad de expresión, federalismo y la vez dar pauta a un anticipado e ilegal arranque de proselitismo político con miras a la elección intermedia de 2027.
Esta semana ya se anunció que los cuatroteistas iniciarán recorridos por el País para llevar ese espectáculo circense para pregonar las virtudes de una reforma democráticamente regresiva. Como buenos teloneros ya iniciaron el espectáculo, con un desplegado, los genuflexos gobernadores alabando y apoyando intencionalidad reformista de Sheinbaum. Cualquier persona seria se esperaría a conocer el texto de reforma constitucional antes de opinar y extender cheques en blanco.
En la distracción del espectáculo de desfiguros de la clase política oficialista, a la que habría que incluir a una oposición que no logra articular una narrativa coherente que presente una oferta política atractiva para ese mayoría silenciosa y en apariencia apática, hay grandes temas sobre los cuales debería de existir un diálogo constructivo en busca de revertir el deterioro que exhibe diferentes áreas estratégicas indispensables para el futuro, de no atenderlas no se podrá mantener viabilidad económica, mucho menos avanzar.
Ante lo electoral se ha dejado a un lado el debate existencial que representa para México la crisis dual en materia de energía que representan Pemex y CFE. Ambas empresas representan amenazas de continuar con el mismo modelo de negocios y gestión, a la vez oportunidades si se logra superar el anquilosado dogma que ha convertido ambas empresas estatales en una lastre para finanzas públicas, barrera al crecimiento económico a la vez que sexenio tras sexenio representan una fábrica de millonarios al amparo del poder.
Pemex reportó para 2025 una perdida de tan sólo 45,202 millones de pesos, lo cual significa una mejoría sobre 2024. En un análisis más profundo sobre este resultado encontramos partidas contables que no generan flujo como utilidad cambiaria por 195,171 mdp.
Por lo que corresponde a CFE para 2025 reporta utilidades por 139 mil millones de pesos después de haber perdido en 2024 271.6 mmdp, la utilidad cambiaria para 2025 fue de 114 mmdp. Se llevan años difiriendo las inversiones necesarias en transmisión y generación de energía, de continuar con el esquema vigente seguiremos sin capacidad de alojar empresas que buscan relocalizar sus operaciones a México así como captar y crecer en áreas emergentes como inteligencia artificial que demandan electricidad.
Si a estas empresas que generan pérdidas se les suma la sangría de recursos originada por los proyectos capricho de Obrador y Sheinbaum, un déficit público que supera al 4.3% del PIB y en consecuencia la deuda pública que supera el 54% del PIB seguirán en su implacable marcha ascendente. Se necesita una reforma fiscal al mismo tiempo que se necesita debatir sobre el rol del Estado en una economía mixta de cara a la competencia global. Sostengo que no debería ser necesariamente copiar modelos de desarrollo de otros países que han superado a México, lo que sí me atrevo a afirmar es que no debemos importar modelos estatistas con planes quinquenales centralizados que a lo largo de la historia han demostrado conducir al fracaso.
Lo que estas semanas de espectáculo distractor sobre una trasnochada propuesta de reforma constitucional nos deja es la gran capacidad del Gobierno y partidos de oposición de fijar la agenda pública evitando así conversaciones sobre los temas auténticamente importantes. No deberíamos de asumir como nuestra una pugna por el poder para seguir haciendo lo mismo sólo con personajes distintos, tristemente reciclados en la mayoría de los casos.
Debemos de trascender el debate maniqueo que impulsan los partidos, conversemos sobre lo importante que gira alrededor de qué país queremos heredar a nuestros hijos.
----------------------------------------------------------------------
Serrato Óscar F. Serrato Félix es padre de tres, ciudadano, empresario, analista y optimista.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados