Algo por hacer, algo por aprender
La situación es peor de lo que te imaginas, y estas son buenas noticias, ya que es imposible tener un día perfecto, siempre habrá más cosas por hacer, más que aprender.
PIENSA
La idea de tener un día perfecto, de ser muy productivos, de poder programar nuestro día y de hacer todo lo que tenemos que hacer, más sacar los pendientes atrasados, y sin embargo se dice que es muy difícil en estos tiempos modernos, y acorde con Oliver Burkerman, coach de negocios británico, aun cuando logras hacer “todo” no te sientes satisfecho.
QUÉ PODEMOS HACER
Oliver propone cuatro ideas para manejar nuestra productividad personal en este siglo XXI, la primera de ellas es la siguiente: La situación es peor de lo que te imaginas, y estas son buenas noticias, ya que es imposible tener un día perfecto, siempre habrá más cosas por hacer, más que aprender. Y al saber esto nos lleva a sentirnos relajados y tranquilos, en lugar de terminar estresados.
Una segunda idea es la de que no hay una deuda de productividad que pagar cada día. En realidad la productividad no necesariamente justifica tu existencia en este mundo. Si te encuentras en una situación anímica no muy buena, empieza desde cero y puedes hacer una lista de todo lo que has realizado, en lugar de una lista por hacer, y verás cómo poco a poco eso te llevará a hacer cosas más importantes.
DOS MÁS
La tercera que maneja Burkerman es que uno sólo puedes manejar de tres a cuatro horas de trabajo profundo en el día. Muchos grandes empresarios, artistas, científicos, con sus vidas avalan esta teoría. Cal Newport, c at e d r át ic o del MIT, tiene un libro al respecto, Deep work, donde avala este concepto, lógicamente hay otro tiempo que utilizamos dentro de la jornada laboral para descansar y para atender imprevistos, y lógicamente distracciones.
Un cuarto y último concepto es el siguiente: No todas las distracciones son malas. Nos queda claro que es muy importante abocarte a lo que se tiene que hacer, pero si tienes un requerimiento sobre todo si bien de otra persona que te interesa, hay que atenderlo. Te pongo un ejemplo: Vas saliendo de tu casa a una reunión en la oficina, y tu hijo adolescente te pide hablar contigo; tienes dos opciones, decirle que al regreso, o en ese momento atenderlo. Te vas por la más fácil, luego… resulta que te quería comentar de que el día anterior había fumado mariguana que le ofreció un amigo, y lo más delicado, que le había gustado. Al regresar por la noche no está tu hijo, y le preguntas al día siguiente qué ondas, y él te contesta que ya nada… se le pasaron las ganas de comentarte, y se te fue la oportunidad de aconsejarlo al respecto, todo por una reunión “importante”.
Hay un consejo muy bueno para la productividad: Haz lo que debes y está en lo que haces. Y recuerda estimado lector, siempre habrá algo por hacer y algo por aprender, así es la vida. ¡Feliz domingo!
-------------------------------------------------------------------------------------------
Octavio F. Ballesteros Navarro. Socio del Despacho Asesores Ballesteros. Focalizados planes de ahorro y protección fiscalmente deducibles. WhatsApp 6621145869
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados