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¿La Presidenta es una científica?

La formación original no es lo que determina lo que se es profesionalmente, sino el trabajo que se realiza todos los días.

Rubén Aguilar

Alguien pudo ser formado como médico, pero no ejerce su profesión y, por la vía de los hechos, no es un médico, y lo mismo sucede con un arquitecto o un ingeniero. La formación original no es lo que determina lo que se es profesionalmente, sino el trabajo que se realiza todos los días.

Esto vale para cualquier profesión y todavía se hace más evidente en aquellas disciplinas, la ciencia y la tecnología, que evolucionan todos los días, y que si no se ejercen en el día a día, con la actualización permanente que exigen, quien deja la práctica pronto se queda atrás y los conocimientos que adquirió al inicio de su formación se vuelven obsoletos.

La canciller alemana Angela Merkel (Hamburgo, 1954), que se formó como física en la entonces República Democrática Alemana (RDA), que ahora ya no existe, tiene un doctorado en química y desarrolló su carrera como científica con una investigación sobre la desintegración de moléculas de hidrocarburo y escribiendo artículos para revistas científicas.

En 1989, después de la caída del Muro de Berlín, cuando decide entrar a la política, dijo: “Me di cuenta de que no era tan buena científica y que no estaba suficientemente comprometida con la investigación, con pasar horas en el laboratorio. A mí me gustaba la gente, siempre sentí curiosidad por hablar con ella”. Deja, entonces, la ciencia para dedicarse a la política, que sería su nueva profesión.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (Ciudad de México, 1962) se formó como científica, pero hace más de 20 años no ejerce como tal, y por lo mismo ya no es una científica. Ella, como Merkel, decidió dejar las exigencias propias del mundo de la ciencia para dedicarse de tiempo completo a la política y a la administración pública, donde ha tenido grandes éxitos, entre otros, ser la Presidenta de México y ser la primera mujer que lo logra.

Décadas atrás se formó como científica, tiene un doctorado en ingeniería en energía, pero desde que ingresó a la política, su nueva profesión, ya nunca volvió al ejercicio y a las actividades que exige la práctica cotidiana de la ciencia, que requiere de la investigación, la práctica de laboratorio y la actualización permanente.

La madre de la Presidenta, la doctora Pardo, Premio Nacional de Ciencias 2023, sí ha tenido una larga carrera como científica desde el campo de la investigación y la docencia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

No hay duda de que la Presidenta se formó inicialmente como científica, campo que deja por el de la política, y ahora no hay duda que su profesión de tiempo completo, desde hace más de 20 años, es la política, carrera en la que ha destacado.

Rubén Aguilar Valenzuela

@RubenAguilar