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Primera lectura: Kalimán sobrevive

Trump mantendrá en vilo a México y sus gobernantes porque le conviene de cara a las elecciones legislativas de noviembre próximo.

Julio Hernández López

Astillero

En primera lectura pareciera que la llamada telefónica del lunes entre los presidentes de México y Estados Unidos será más beneficiosa, en lo inmediato y siempre en condición provisional, para la primera que para el segundo.

De entrada, esos casi quince minutos de conversación permitieron desactivar los escenarios de invasión extranjera y expectativas de guerra desventajosa que promueven y saborean los opositores al proceso llamado Cuarta Transformación, aferrados a una especie de esperanza salmantina de que el Ejército de Estados Unidos les preste lo que las urnas no les da.

Trump se había lanzado a anunciar nuevamente, luego del criminal ataque a Venezuela, su intención de ir por tierra contra cárteles mexicanos. Ello produjo la reacción defensiva del Gobierno de Sheinbaum, que buscó un telefonema para tratar de conjurar la amenaza que ya mantenía en jubilosa espera a opositores a la 4T, en abierta evocación maximiliana encarnada ahora en el caligulesco emperador Trump.

En lo inmediato, la Casa Blanca no calificó negativamente la sesión telefónica con Sheinbaum (fue “excelente”, dijo la vocera del Gobierno gringo), pero habrá que mantener la atención en eventuales filtraciones a la prensa “patriota” de Estados Unidos. Desde luego, se reconoció en ambos flancos que la conversación giró alrededor de asuntos de migración, seguridad y, sobre todo, tráfico de drogas, tema este que provoca ensueño a los opositores por cuanto anhelan que implique no sólo acciones unilaterales en suelo mexicano sino, incluso, incursiones estilo Venezuela para “extraer” a personajes 4T de primer o segundo nivel (es decir, federales o estatales, del pasado y el presente).

También habría beneficio porque, al menos en algunas versiones difundidas, la Presidenta de México habría mantenido solidaridad con Venezuela y, conforme a lo difundido ayer mismo por CBS News, el secretario de Energía, Chris Wright “y otro funcionario estadounidense”, aseguraron que “la política actual de Estados Unidos es permitir que México continúe suministrando petróleo a Cuba”.

Sabido es que la conducta de Donald Trump como aspirante a policía mundial es fluctuante, imprevisible y traicionera, así que esta primera lectura de un telefonema de la primera mitad de enero puede ser radicalmente contrapuesta por el mismo personaje en cuestión de días e incluso horas. Pero, en lo inmediato, le da un respiro al claudismo, aunque probablemente a costa de incrementar las acciones contra el crimen organizado, incluso en niveles políticos hasta ahora intocados a pesar de las evidencias.

Trump mantendrá en vilo a México y sus gobernantes porque le conviene de cara a las elecciones legislativas de noviembre próximo. Así que puede ir dosificando sus golpes, mezclando amenazas con “benevolencias”, puesta la mira en estos momentos en la propia Venezuela a la que se quiere convertir en colonia, en Irán donde se pretende reinstaurar la monarquía de la repudiada dinastía de Reza Pahlevi y en Cuba a la que se busca dar el golpe final.

En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que vetará la llamada “ley esposa”, que obligaría a los partidos políticos a postular sólo a mujeres a la gubernatura del Estado. El esposo de Ruth González, senadora por el Partido Verde, a quien parecía destinada la reforma legal en cuestión, dijo que es necesario revisar con cuidado esa reforma aprobada por el Congreso estatal y el número suficiente de ayuntamientos.

La reversa en mención puede obedecer a un tardío reconocimiento del Gobernador potosino de la postura de la presidenta Sheinbaum contra candidaturas nepotistas. O constituir una maniobra para mantener, mediante un reciclamiento “revisor”, la atención nacional en ese reto a Palacio Nacional, y, a la vez en la esposa que ha sido encaminada a ser sucesora. O podría suceder que los mandos nacionales del Verde hayan acordado desarmar desde ahora tentaciones de ruptura con Morena. ¡Hasta mañana!