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Zona Sísmica

Con el tijerazo de mil millones de pesos al presupuesto del INE para 2026 ese órgano queda obligado a realizar un ajuste justo.

Zona  Sísmica

Presupuesto ajustado

Con el tijerazo de mil millones de pesos al presupuesto del INE para 2026 ese órgano queda obligado a realizar un ajuste justo cuando México está frente a un complejo escenario electoral, pues hay que recordar que en septiembre próximo arranca el proceso rumbo a las elecciones federales y judiciales de 2027, además del acompañamiento que dan a los 32 institutos locales.

Eso no fue suficiente para convencer a la Cámara de Diputados, que decidió que puede operar con menos dinero el Instituto Nacional Electoral (INE), presidido por la consejera Guadalupe Taddei Zavala.

Las áreas más afectadas son: Capacitación y Educación Cívica, que pierde 35% de su presupuesto que está destinado a la participación, la igualdad de género y la formación de ciudadanía; el Registro Federal de Electores tiene una baja importante, así como la Unidad Técnica de Servicios de Informática, que tiene proyectos estratégicos como el modelo de voto por internet y la actualización de sistemas clave.

Lo que han dicho en el INE es que la credencialización no está en riesgo y que los subejercicios pasados justifican los ajustes, sin embargo hay quienes advierten que disminuir los recursos en capacitación, tecnología y organización no sólo dificulta la operación sino preocupa que vaya a incidir en la calidad democrática de procesos electorales tan grandes y complejos.

CEDEN ANTE AGRICULTORES

La urgencia con la que la Cámara de Diputados modificó el pasado viernes la iniciativa presidencial de reforma a la Ley General de Aguas es, ante todo, un termómetro político: las protestas de productores agrícolas —que lograron paralizar carreteras y cruces fronterizos en días recientes— forzaron al Gobierno a recalibrar un planteamiento que, en su versión original, anulaba la transmisión, venta y herencia de concesiones.

La incorporación de los artículos 37 Bis 1 y 37 Bis 2 abre una válvula de escape: garantiza que, en casos de herencia, fusión empresarial o transmisión de dominio, la Autoridad del Agua deberá reasignar los volúmenes en un máximo de 20 días.

Es una concesión política y operativa a los productores, pero también un recordatorio de que la rectoría del Estado no puede ejercerse a contracorriente de los actores que viven del recurso. La iniciativa ya no busca cerrar puertas, sino administrarlas. El predictamen, sin embargo, deja zonas de tensión.

Aunque reconoce el “uso agropecuario familiar”, una demanda insistente del sector, amplía también los plazos de prórroga y flexibiliza criterios clave como la disponibilidad del recurso, lo que podría generar incentivos perversos en regiones con estrés hídrico. Y si bien se reducen multas y penas de prisión — otra señal de negociación política—, el mensaje implícito es que el Estado prefiere suavizar la coerción antes que enfrentar una crisis social extendida.

El Gobierno cedió para contener el conflicto, y ahora deberá demostrar que estas modificaciones no traducirán en un debilitamiento de la gestión sustentable del recurso.

TURISMO MÉDICO Y GASTRONÓMICO

El sector restaurantero de Mexicali busca elevar sus ventas aprovechando el turismo médico que llega a la capital bajacaliforniana. La ciudad ha visto crecer esta industria médica gracias a sus especialistas, sus costos competitivos y su cercanía con la frontera; lo que antes era un flujo discreto de pacientes estadounidenses hoy se ha convertido en un mercado determinante para varios giros económicos.

El presidente de Canirac Mexicali, Alan Diego Valenzuela Villa, dijo que se trabaja en el fomento del turismo gastronómico. El planteamiento es lógico. Quien viaja por un tratamiento dental o una consulta especializada termina consumiendo alimentos, buscando espacios cómodos y, en muchas ocasiones, recomendando su experiencia. Pero el turismo médico sigue siendo un mercado volátil, muy dependiente del tipo de cambio, la percepción de seguridad y la capacidad de los propios prestadores de salud para mantener estándares competitivos.

La coordinación anunciada con el clúster médico puede ser un paso inteligente para Canirac, si se traduce en algo más que intercambios de buenas intenciones. Se requiere un trabajo articulado: rutas gastronómicas adaptadas a pacientes, alianzas con clínicas, menús pensados para necesidades específicas, y sobre todo una estrategia real que permita que los visitantes hagan del restaurante una extensión natural de su experiencia médica.

La industria restaurantera de Mexicali tiene fortalezas —variedad, tradición y un mercado local fiel—, pero no hay que esperar a que el turista caiga por inercia. El turismo médico puede ser un gran aliado, sí, pero solo si se entiende que no basta con “aprovechar” su existencia: hay que competir por él.

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