Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

El incendio de Hong Kong

Un incendio de esta magnitud en Hong Kong, tan lleno de viviendas en rascacielos, era solo cuestión de tiempo.

Jesús Canale

Hasta el día de ayer por la mañana el saldo del incendio sumaba 128 muertes, decenas hospitalizados y el acabose de un desarrollo de vivienda que era el hogar de 4,600 personas.

Ha destacado que la proporción de adultos mayores residentes del conjunto habitacional es notable lo que seguramente ha abonado al total de víctimas toda vez que buen número de ellos no se habrían percatado oportunamente del desastre o habrían tenido dificultad física para escapar rápido del humo y de las llamas; algunos inquilinos manifestaron que no tuvieron aviso o alerta alguna y que se dieron cuenta del incendio ya una vez propagándose con gran rapidez. El incendio del complejo de apartamentos Wang Fuk Court comenzó en el piso 32 del primero de los siete edificios afectados pocos minutos antes de las 15:00 horas cuando seguramente muchos de los residentes no regresaban aún de sus sitios de trabajo de manera que, de haber ocurrido pocas horas después, las desgracias personales serían hoy más numerosas. Hong Kong es un conglomerado humano donde viven siete y medio millones de personas y se le considera una ciudad de corte moderno y técnicamente bien proyectada.

Como suele ya ocurrir en desastres similares, en cuestión de pocas horas ya se hablaba de responsables… que si el Gobierno local respaldado por Pekín, que si negligencias o corrupción, que si las compañías constructoras y demás comentarios que suelen esparcirse rápidamente por voces directas, los medios tradicionales y las redes sociales. Como los edificios estaban en obra de renovación de fachada, lo que va prevaleciendo es que la utilización de ciertos materiales probablemente no apropiados tuvieron algo que ver con la rapidísima propagación de las llamas, tanto en un mismo edificio como de un edificio a otro.

Se ha dicho que se estaban utilizando varas de bambú para los andamios y, algo habrá al respecto, pues entre la confusión se filtra que ese material quedará remplazado en lo sucesivo por estructuras de metal; otro material cuestionado es la utilización de una malla verde como recubrimiento exterior para renovar el aspecto de los edificios pero que resultó altamente inflamable y, además, la aplicación de una capa de espuma de poliestireno para recubrir las ventanas a fin de protegerlas del proceso de aplicación de la citada malla.

Si uno se asoma en estos momentos a los comentarios publicados por las grandes agencias de noticias notará cómo se reproducen las opiniones y señalamientos acerca de esos materiales y para cada uno de ellos se menciona la compañía que los surtió seguidos de una secuencia de sospechas de actos corruptos.

Por supuesto no sólo no faltan sino que siguen multiplicándose las opiniones sobre impericia, negligencia y corruptelas que estarían detrás de esta calamidad, y así es que si antier había tres detenidos, ayer ya eran ocho y ha sido de notar que la presión que el secretario general del Partido Comunista Chino y presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, ha presionado para que se aclare y arregle este asunto, y no es improbable que de este tornado jurídico y político resulten ganadores y perdedores para ocupar o dejar cargos y obtener contratos y que los medios lleguen a dar más espacio a estos asuntos que al tema mayúsculo que en estos casos suele quedar volando y lejos del centro de la tormenta: El destino de los cientos de jóvenes y los miles de ancianos sobrevivientes que súbitamente quedaron sin hogar, lo perdieron todo y saben que esto no será cosa de unos cuantos días.

Un incendio de esta magnitud en Hong Kong, tan lleno de viviendas en rascacielos, era solo cuestión de tiempo.

Aquí nos queda aprender de la desgracia ajena, poner más esmero y disciplina en la prevención y desde acá hacer por aquéllos lo que muchos de ellos harían por nosotros: Rezar.

Jesús Canale

Médico cardiólogo por la UNAM.

Maestría en Bioética.

jesus.canale@gmail.com

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

HISTORIAS