Focos de alerta en la Casa Blanca
El mexicano tratará de medir fuerzas, pero llevará las de perder tanto en materia política como en la económica. Estados Unidos nos lleva décadas en el modelo político-institucional.
Mañana miércoles el presidente López Obrador estará por primera vez fuera de México para entrevistarse con el mandatario estadounidense más polémico de la historia.
El mexicano tratará de medir fuerzas, pero a todas luces llevará las de perder tanto en materia política como en la económica. Estados Unidos nos lleva décadas en el modelo político-institucional y nos supera más de 20 veces en tamaño del PIB.
Donald Trump, magnate de toda la vida, estará recibiendo en la Casa Blanca al luchador social más renegado, persistente y conocido de México y gran parte de Latinoamérica.
Tanto el republicano como el ex priista, ex perredista y ahora morenista, gustan de enfrentarse diariamente contra todo aquel que califican de adversario político e ideológico. Pero a diferencia de Trump, el mexicano además “le echa tierra” al sector empresarial. Será la “Cumbre de los Narcisos”.
Por sus complicadas personalidades ambos mandatarios dividen a sus respectivos países y tanto el de derecha Trump, como el de izquierda AMLO, han sido duramente cuestionados por el manejo del coronavirus que ha disparado el desempleo; por ello sus niveles de aprobación son de 52% para el de EU y de 56% para el mexicano.
El desgaste es mayor para López Obrador que para Trump, ya que el primero tiene apenas 19 meses en el poder y el segundo sumará 42 este 20 de julio.
La rudeza política y económica de Trump trasciende fronteras; a los chinos no les quita el guante de la cara, tampoco a los mexicanos.
Hace cuatro años, cuando andaba en campaña, la agarró contra nuestros compatriotas al decir, “Cuando México envía su gente, no están enviando lo mejor… ellos están enviando a gente con un montón de problemas, y ellos nos traen esos problemas. Están trayendo drogas. Están trayendo crimen. Son violadores”.
Los duros señalamientos le acarrearon a Trump aplausos y arrastre político-electoral. Luego, a su discurso de odio le sumó lo de la construcción y reforzamiento del muro fronterizo con México y después, terminó ganándole a Hillary Clinton.
Ahora el neoyorquino busca su reelección, pero Joe Biden le saca una ventaja de hasta doce puntos. De ahí que le urja fotografiarse con AMLO para engañar al voto hispano. Más adelante, los demócratas nos cobrarían la factura.
“A DOBLAR LAS MANITAS”
A López Obrador no le quedará de otra más que “doblar las manitas” ante el Presidente más poderoso del planeta y uno de los más ricos.
Acostumbrado a que sólo sus “chicharrones truenen”, allá se va a tener que aguantar las ganas de criticar a neoliberales, tecnócratas o conservadores porque estará justamente en la tierra de “estos demonios” que él bombardea todos los días desde su púlpito de Palacio Nacional.
Para nadie es un secreto que neoliberales, tecnócratas y conservadores circulan diariamente por los pasillos de la Casa Blanca.
Por lo mismo, López Obrador deberá andarse “con pies de plomo” y ser amigable en todo momento con los de la Casa Blanca. El de Macuspana esta obligado a festejar todo lo relacionado con el T-MEC y jamás olvidarse que el 46% de la Inversión Extranjera Directa proviene del empresariado estadounidense.
En suelo norteamericano AMLO habrá de comportarse como el Presidente de una nación que figura en la lista de los quince países más importantes del mundo. Ya nos prometió que no nos defraudará.
Más sin embargo, todo indica que se le terminará viendo como un personaje carismático, aunque de bajo perfil, y moviéndose más como un político tercermundista que llegará y saldrá de Washington en vuelo comercial.
La Presidencia de México tiene la infraestructura necesaria para darle el mejor soporte al mandatario en turno, pero como López Obrador continúa encampañado y denostando a sus antecesores, no puede maniobrar de otra manera, menos ahora que se asoma el 2021.
GANAN INGENIEROS MILITARES
La llegada y permanencia del coronavirus en México transforma los negocios y el valor de la conexión a través de la tecnología y la innovación empresarial.
En esta histórica coyuntura Amazon gana la partida y se fortalece en el e-commerce.
Tal disrupción también se presenta en el sector ingenieril mexicano, pero no por obra y gracia del libre mercado sino por deseo presidencial. Ahora la 4T “apapacha” a los ingenieros militares con grandes obras y a los ingenieros civiles los hace a un lado.
Por ello la construcción privada en México sigue deprimida ante las nuevas predilecciones que tiene la inversión pública.
Correo: jvillegas@correorevista.com
Facebook: Javier Villegas Orpinela
Twitter: @JvillegasJavier
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados