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'Me cansé de luchar, no quiero estar aquí'

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Por Redacción/GH

'Me cansé  de luchar,  no quiero  estar aquí'

'Me cansé de luchar, no quiero estar aquí'

HISTORIA DEL PADECIMIENTO

“Hace tres años tuve un ´stroke´ y no sé si sea por eso que mi cabeza anda mal…” Llega refiriendo que a partir del evento vascular ha perdido de manera significativa, el interés en actividades que antes disfrutaba, tiene pensamientos pesimistas y desesperanzadores: “Me siento cansada todo el tiempo y con una tristeza muy profunda, puedo estar haciendo algo que debería ser divertido o estar trabajando pero me sigo sintiendo vacía y sola.”

Dice que se siente muy ansiosa al estar con grupos grandes de personas y que tiene problemas de insomnio. Comenta que con el paso del tiempo estos malestares han sido más intensos.

Desde hace aproximadamente tres meses, menciona tener frecuentes crisis de llanto repentino, sin una causa en específico; además de presentar ideas de muerte.

“Me siento como una tabla que en cualquier momento se va a caer… hay cosas en mi pasado que nunca podré olvidar, estoy marcada… si no me he quitado la vida solo es por Dios”.

“Sandra” es la hija menor de cinco hermanos, uno de ellos falleció a los 42 años. Refiere que nunca han tenido una buena relación: “Yo siempre hago todo por ellos, los busco para hablar, los apoyo, pero ellos nunca se han preocupado por lo que pasa conmigo”. Su padre falleció cuando ella tenía 9 años, lo que considera que le afectó emocionalmente de forma significativa.

Actualmente vive con una pareja de adultos mayores, padres de una compañera de su trabajo, a los cuales apoya en sus actividades diarias. Comenta que solo ellos y algunos compañeros de trabajo son su red de apoyo. No socializa ni tiene otros amigos y tampoco frecuenta a su familia.

Indagando en los antecedentes, identifica un primer intento suicida a los 15 años. Describe que desde la infancia pasó por diferentes eventos de abuso sexual, físico y sicológico, por miembros de su familia y por extraños en la calle.

“Siempre pienso ¿por qué a mí?, ¿pues qué soy?” Asimismo, “Sandra” habla sobre las constantes ofensas por parte de su madre: “Siempre me decía que era una inútil, ella siempre me comparaba con otras niñas, me decía que así de gorda no le iba a gustar a nadie”. La violencia sicológica también fue presente en su matrimonio. “Decía que me apoyaba pero al mismo tiempo me hacía sentir que sin él yo no valía nada”.

HISTORIA DEL PADECIMIENTO

“Sandra” cumple criterios de un Episodio Depresivo Mayor Moderado, con comorbilidad a una Depresión Vascular.
La Depresión es una enfermedad que afecta física y mentalmente, el origen es multicausal y tiene un gran impacto en el funcionamiento general de la persona (laboral, académico, relaciones sociales, etc.).

Algunos de los síntomas para identificar un episodio depresivo son irritabilidad, una marcada pérdida de los intereses o la capacidad de disfrutar de actividades que anteriormente eran placenteras, falta de vitalidad, alteraciones del sueño de cualquier tipo, cambios del apetito, pérdida de confianza, sentimientos excesivos de culpa, pensamientos recurrentes de muerte o cualquier conducta suicida.

El trastorno depresivo recurrente experimenta fases con un estado de ánimo normal entre las fases depresivas, por lo que pueden durar meses o incluso años sin reconocer su padecimiento.

En el caso de “Sandra”, también se debe tomar en cuenta el factor endocrino/metabólico ya que tiene diagnóstico de diabetes, asimismo, el factor neurológico por el evento vascular ocurrido tres años antes. Se han encontrado características clínicas de depresión en edades tardías y en personas portadoras de hipertensión, diabetes o enfermedades cerebrovasculares.

Como en el caso de “Sandra”, muchas personas de cualquier edad, sexo, nivel socioeconómico con trastorno depresivo, tardan mucho tiempo en buscar ayuda profesional. Los estigmas sociales, la culpa y los prejuicios, llevan a que las personas que padecen esta enfermedad se limiten para buscar el tratamiento adecuado.

“Sandra” inició su tratamiento, el cual consiste en el tratamiento farmacológico, que implica la suministración de medicamentos, los cuales no crean hábito o cambian la personalidad, sino que restablecen un equilibrio químico.

Así como un tratamiento sicoterapéutico individual, encaminado a identificar y verbalizar sus emociones y pensamientos, reconocer las distorsiones producidas por la depresión y a elaborar estrategias centradas en sus necesidades en específico.

En el Hospital de Salud Mental de Tijuana tenemos el personal capacitado para tratar a pacientes con este trastorno. La depresión no es un estado de ánimo, no es solo sentirse angustiado o triste; es una enfermedad clínica tratable y con el tratamiento adecuado se puede lograr una mejoría significativa.

* Estos casos están basados en historias reales, pero los nombres y datos personales han sido modificados, la intención es apoyar a aquellas personas que se identifiquen con ellos.

** Esta publicación se encuentra registrada con el nombre Expediente Psiquiátrico: Casos Clínicos Psiquiátricos del Hospital de Salud Mental de Tijuana, bajo el número 04-2017022311275200.
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