Tijuana

Buscan activistas alejar a deportados de las adicciones en la ciudad

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Por Khennia Reyes

Buscan activistas alejar  a deportados de las adicciones en la ciudad

Buscan activistas alejar a deportados de las adicciones en la ciudad

Para los hombres deportados que viven en las calles de Tijuana es muy fácil caer en los problemas de drogadicción, pues al no tener una familia ni un hogar, eligen la compañía de las personas adictas a los estupefacientes.

Angélica Medina Jiménez, parte de la asociación civil Unidos con Esperanza, comentó que su misión es alejar a los varones expulsados de Estados Unidos a Tijuana de los narcóticos para evitar que se induzcan en la delincuencia.

“Es difícil lograrlo. No se logra en un día ni en dos. Nuestro modelo de tratamiento es parte de la comunidad terapéutica combinado con el estándar mexicano competencia y parte del modelo de Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos”, explicó.

Con ello buscan ayudar a los pacientes a mejorar sus conductas familiares, sociales, emocionales, y todo esto sea reflejado en un trabajo legal.

Desde 2011 la AC se ha enfocado a atender los problemas de las adicciones, las cuales Medina Jiménez consideran se han elevado.

“Es alrededor de un 7% de acuerdo a la Encuesta Nacional del Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco. Algunos hombres inician a los 12 años, por lo que nosotros atendemos a personas con dependencia a sustancias sicoactivas”, dijo.

La mayoría de los hombres deportados son adictos a las drogas para engañar al hambre, frío y desesperación que les provoca vivir en la canalización del Río o en los callejones de la Zona Norte, agregó la activista.

“Esto va generando un problema de salud pública, que deriva en otro tipo de problemas, como el de inseguridad y de ahí para adelante”.
Por ello, Angélica Medina Jiménez comentó que parte del tratamiento es alejarlos de las malas compañías y enseñarles un oficio, el cual después sea su propia fuente de ingresos.
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