Policiaca La tranquilidad que imperaba en la colonia Alfonso Garzón terminó al registrarse once detonaciones de arma de fuego.

#Sentenciados Ulises cumplió amenaza y va 27 años a prisión

Avatar del

Por Luis Gerardo Andrade

#Sentenciados Ulises cumplió  amenaza y va 27 años a prisión

#Sentenciados Ulises cumplió amenaza y va 27 años a prisión

PRIMERA PARTE

La tranquilidad que imperaba en la colonia Alfonso Garzón terminó al registrarse once detonaciones de arma de fuego, luego de disiparse el caos entre los vecinos, se encontró el cuerpo sin vida de Juan, quien ya había sido amenazado por su asesino.

En un extenso juicio oral, en el que testificaron varias personas, se pudo conocer que por la noche del 7 de agosto del 2016, Juan, quien utilizaba bastón por una lesión en sus piernas, salió de su casa, la cual se ubica sobre la calle Manuel Capetillo.

Su madre le preguntó a dónde iba y este le dijo que iba a salir un poquito porque le hablaban los muchachos, a los minutos entró un hermano de Juan, quien le pidió 20 pesos a su madre para comprarle una soda a Juan.

La mujer tomó su monedero y le dio el dinero, también le dio una sudadera para que se la diera su hermano ya que empezaba a hacer frío, sin embargo, la mujer dijo que de vez en cuando se asomaba por la ventana para ver a Juan.

Alrededor de las 21:00 horas de ese día se comenzaron a escuchar gritos de personas en la calle, disparos, gente corriendo y rechinidos de llantas, por lo que la mujer salió espantada, entonces alcanzó a ver que todos se dirigían hacia abajo.

La calle Manuel Capetillo tiene un desnivel pronunciado, a unas casas de la suya se estaba juntado la gente, que volteaba a verla con compasión, pues era su hijo Juan quien acababa de ser acribillado en el lugar. Al verlo intento ir hacia él.

Policías municipales que ya se encontraban en lugar fueron vitales para acordonar el área, situación que le sirvió al Ministerio Público para que pudiera recolectar todas las evidencias de la escena del crimen, entre ellas los casquillos percutidos calibre 9 milímetros.

En su declaración, la mujer dijo algo que sorprendió a los agentes que le estaban tomando su declaración.

-Yo sabía que eso iba a pasar, como el primero de agosto un hombre, en un carro blanco, amenazó a mi hijo afuera de la casa, cuando le pregunté, me dijo que era un tipo de abajo, el Ulises -dijo la madre.

-A los tres días volví a ver a la persona, es cuando me di cuenta que iba en un taxi libre, otra vez le pregunté a mi hijo, y me dijo que el tipo lo amenazó para que ya no fuera para abajo -agregó.

Al revisar la cuenta de Facebook de su hijo encontró que poco antes de su muerte escribió un mensaje que la dejó paralizada.

-Siento la flaca cerca de mí, pero nada de temor, ya que listo estoy -fue el último mensaje de Juan en su cuenta.

La madre de Juan aún estaba en duelo por el asesinato de su hijo cuando recibió una llamada telefónica, era el presunto asesino de su hijo, quien la amenazó.

-Usted tiene más hijos, por eso es mejor que no diga nada -esa fue la amenaza.

Un hermano de Juan declaró ante la jueza de Control que días antes del asesinato le tocó ver a Ulises, a bordo de un taxi libre, amenazando a su hermano, incluso Juan le gritó “pues si le vas a jalar, jálele”.

Otra declaración que resultó importante fue la de Manuel, residente de la misma colonia, quien conoce a ambas personas, dijo que el día de los hechos vio hablando a Juan y Ulises, pero no les prestó mucha atención.

Entonces escuchó las detonaciones, así que comenzó a caminar más rápido por temor, al ya estar a una distancia más segura volteó y entonces vio que Ulises estaba parado, mientras que Juan estaba tirado, cerca de un pick up.

Manuel señaló que se dirigió a la casa de una amiga que frecuenta, al regresar a su casa se enteró que Juan había perdido la vida luego de haber sido atacado a tiros.

Uno de los agentes de la Policía Ministerial que fueron asignados al caso testificó que al estar investigando por la zona fue hacia abajo de la calle Manuel Capetillo, es decir a la calle San Francisco, de donde había sido expulsado Juan.

Llegó a un predio donde hay varios cuartos hechos de madera, con cercos improvisados y pedazos de cartón, el cual es conocido por los vecinos que allí acuden personas adictas a las drogas, para comprarlas o consumirlas.

También se descubrió que Juan acudía a ese lugar, por lo que era conocido por los “narcomenudistas” de la zona y por quienes consumen drogas, y que por algún motivo ya no le era permitido acercase al lugar.

El agente estatal entonces vio que salió del lugar un hombre, por lo que decidió interceptarlo para realizarle unas preguntas relacionas con el asesinato de Juan cometido en días pasados y este aceptó colaborar.

Le informó que no tenía mucho que decir porque no presenció los hechos, sin embargo, mostraba que tenía más información que compartir, por lo que el agente ministerial continuó haciéndole más preguntas.

Hasta que el hombre dijo que había algo adentro del predio, por lo que le pidió al agente que ingresara, el oficial, pensó pedir refuerzo por su seguridad, sin embargo se arriesgó con tal de saber qué había en el interior y avanzar con la investigación.

Fue entones que el hombre le señaló al agente un área donde había escombros, tapados con un tapete de pasto sintético, el agente volteó a ver al individuo, estaba estático, mudo, y apuntando fijamente a ese lugar.

Por eso el oficial sacó sus guantes de látex, se los colocó en las manos y entonces si dirigió hacia el lugar, al levantar el tapete localizó una pistola calibre 9 milímetros, por lo que la tomó de inmediato, para después colocarla en una bolsa de plástico.

Cuando el oficial le preguntó al hombre cómo fue que el arma llegó ahí, este respondió que Ulises la llevó el día del asesinato y la escondió.

Mañana
El perito en balística confirmó que al realizar el estudio al arma decomisada se pudo comprobar que estaba relacionada con el asesinato de Juan.

En esta nota
  • #Sentenciados

Comentarios