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Luto en el baloncesto

Hondo pesar en el ambiente del basquetbol causo la noticia de la muerte del profesor Antonio Hernández Serrano, el querido Profe Toño.

Por Ángel González

Hondo pesar en el ambiente del basquetbol causo la noticia de la muerte del profesor Antonio Hernández Serrano, el querido Profe Toño.

Cuando nos iniciábamos en esto de apachurrar teclas, en la máquina de escribir y luego en la computadora, ya el Profe Toño era un referente del deporte ráfaga de Tijuana.

En aquel entonces, el Profe Toño laboraba en Obras Públicas Municipal, pero también lo hizo en las canchas de la ETI 24 y en el Instituto Tecnológico de Tijuana, desde que era el Instituto Tecnológico Regional 21.

Muchas generaciones se iniciaron en el baloncesto bajo la férula de Hernández Serrano y ahora, muchos de ellos, ya como profesionistas, siempre lo vieron con cariño.

El Profe Toño guió al seleccionado de Baja California a la conquista de un título nacional de Segunda Fuerza, cuando fue inaugurado el Auditorio Municipal de Tijuana.

Ese fue uno de los cinco cetros que a nivel nacional ganaron las quintetas dirigidas por el Profe Toño.

Uno de esos cetros fue dirigiendo a un equipo del ITT en la categoría de Primera Fuerza “B”, lo que sería ahora la categoría sub 21 o sub 23, con un alto nivel de competencia.

Por cierto, desde hace años se hace una reunión para celebrar la hazaña deportiva del nacional de Segunda Fuerza, pero los organizadores nunca pudieron conseguir que el Profe Toño asistiera.

Era muy modesto, no le gustaban mucho los reflectores, pero si tenía mucho que presumir.

Fue incluido en el Salón de la Fama del Deporte de Tijuana, en la Torre de Agua Caliente, en la generación de 1993.

Ese día lo saludamos, estaba alejado de la gente y la ceremonia no iniciaba, porque lo estaban esperando.

Cuando le preguntamos a Gaspar Muriel Valdez por el retraso de la ceremonia, comentó que estaban esperando al Profe Toño, le dijimos donde estaba y fueron por él para que recibiera el merecido homenaje.

Ya tenía tiempo malito el profesor Hernández Serrano, quien finalmente dejo de sufrir el 23 de agosto.

Las pompas fúnebres fueron en una funeraria de la Zona Río la noche del sábado y luego lo condujeron a su última morada, acompañado, seguramente, de muchos quienes fueron sus alumnos y que sentían por él un especial afecto.

Muchos de quienes fueron sus jugadores acompañaron en su duelo a Rosa, Dora, Yolanda, Patricia y Fernando, los hijos del Profe Toño.

El Profe Toño no alcanzó a ver el gimnasio que llevará su nombre, una iniciativa de varios de sus alumnos, profesionistas todos ellos y que tienen la forma de apoyar la causa.

Su muerte, sin duda, acelerará la campaña pro construcción y no pasará mucho tiempo para que la obra quede lista, perpetuando la memoria del maestro. 

Una gran pérdida para el baloncesto de Tijuana, pues aunque ya no estaba activo, nunca regateó consejos para quienes se lo solicitaban, cuando lo visitaban en su hogar, allá en Otay.

Seguramente que la gente que coordina Jacobo Vega se organizará para realizar un homenaje póstumo al Profe Toño, muy merecido, por todo lo que hizo por el básquetbol.

El espacio se ha terminado y ya no tenemos más para los Apuntes, que hasta aquí llegan…por hoy. 

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