No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Necropsia urbana

Las armas de fuego y su seguridad

“No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: palos y mazas.”
Albert Einstein

Por Marco Antonio Hermosillo

Hablar del origen de las armas de fuego precisa mencionar a la pólvora y su invención, por tratarse ésta del primer propelente conocido.

En las armas de fuego antiguas el propelente era la pólvora negra, en cambio, en las modernas se utiliza pólvora sin humo o cordita.

No hay claridad sobre el verdadero origen de la pólvora. Según algunos historiadores, la pólvora, fue descubierta fortuitamente en China en torno al siglo IX su hallazgo parece ser fruto de las investigaciones de algún alquimista que, en su búsqueda del elixir de la eterna juventud, dio por accidente con la fórmula del explosivo. Su composición original era una mezcla pirotécnica de salitre, carbón y azufre.

A pesar de que la pólvora, aunque ya era conocida en China desde siglos atrás, y en Europa Roger Bacon ya la menciona en sus escritos un siglo antes, hubo quien atribuyó la invención a Berthold Schwarz, alquimista y monje franciscano alemán, del siglo XIV.

Lo cierto es que los chinos, ya en el siglo X, utilizaban la pólvora con propósitos militares en forma de cohetes y bombas explosivas, lanzallamas y otros artilugios distintos a las posteriores que utilizaban proyectiles metálicos.

La pólvora y el conocimiento de su empleo explosivo o propulsor, llegó a Europa a    finales del siglo XIII, principios del XIV, introducidos por científicos árabes. La referencia más antigua está en el tratado de Marco Greco, el cual describe la composición de la pólvora negra.

Al principio las armas de fuego eran poco fiables e inseguras, pero han ido evolucionando hasta alcanzar un nivel de utilidad y practicidad que las han convertido en uno de los medios para herir, matar o cazar más eficaces, que además pueden utilizarse en otro tipo de actividades humanas como, por ejemplo, el deporte.

Aunque la única forma segura de mantener a sus niños a salvo de lesiones y muerte no intencionales relacionadas con armas de fuego en su hogar es retirar todas las armas de fuego de su casa, hay otras formas para mejorar la seguridad de sus niños alrededor de armas de fuego, incluyendo las siguientes:

Almacenamiento adecuado. Las armas de fuego siempre deben guardarse descargadas y separadas de las municiones. El arma de fuego y las municiones deben guardarse bajo llave y fuera del alcance de los niños.

Eduque a sus hijos. Enseñar a sus hijos los peligros de las armas puede ayudar a prevenir lesiones y muertes no intencionales relacionadas con armas de fuego. Un padre debe de enseñar a un niño que si ve un arma de fuego: No tocar el arma de fuego, abandonar el área y como decía “Chabelo” decírselo a un adulto inmediatamente.

Los dispositivos de seguridad en las armas de fuego podrían evitar la mayoría de disparos fatales no intencionales.

Respetemos a las armas y cuidemos a nuestros hijos.

*- El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS.

Comentarios