Columnas El arte de la guerra

Horas nocturnas

“Donde hay grandes sumas de dinero, no hay que confiar en nadie”.

Agatha Christie

“Donde hay grandes sumas de dinero, no hay que confiar en nadie”.

Agatha Christie

En la madrugada de febrero 2017, un tiroteo dentro de un bar en Tijuana dejó varios heridos y un muerto.

En otra madrugada, pero de junio 2019, un hombre fue asesinado con arma de fuego dentro de otro bar en Tijuana.

Dos notas con casi dos años de  diferencia, desafortunadamente cotidianas en nuestra ciudad, que pudieran justificar la injusta categorización de Tijuana como la ciudad más peligrosa del mundo, con la vida nocturna contribuyendo al problema.

El tema no es nuevo. En 2008 la entonces administración municipal canceló los permisos para operar más allá de las 3:00 am a centros nocturnos, esto con el ánimo de disminuir la violencia.

Estos permisos de horas extras intentaron regresar en la administración posterior, generando un enfrentamiento de esa administración municipal con cierto sector de la sociedad respaldada por el gobernador y encabezada por Coparmex.

La prohibición prevaleció en teoría. Sin embargo, era obvio los bares seguían abiertos después del límite, y que los inspectores municipales lo estaban permitiendo.

Los centros nocturnos y sus horarios están regulados por una ley estatal, siendo los municipios, a través de sus reglamentos, los responsables de administrar los mismos, aun cuando el gobernador tiene la decisión final y el derecho de veto cuando se trate de preservar la seguridad pública y sanitaria.

Esta ley regula igualmente la integración de consejos consultivos ciudadanos, que contribuyan en la reglamentación y el uso correcto de los permisos de alcoholes, incluyendo las zonas donde los establecimientos puedan operar, preservando el combate a la inseguridad, a las conductas antisociales, y el control de menores de edad.

Bajo la reglamentación actual, ningún bar en Tijuana debería estar abierto más allá de las 5:00 am, y aun cuando cierto sector de la sociedad pudieran estar en contra de esto, indudablemente la vida nocturna es parte de la vocación económica de Tijuana, donde su prohibición de pauta para la proliferación de lugares clandestinos de venta de alcohol (aguajes), así como actos de corrupción de los gobiernos que permiten la operación de los mismos.

Es preferible este tipo de negocios sean regulados adecuadamente manteniéndose en la economía formal, convirtiéndose en fuente de ingresos para los actores económicos que confluyen alrededor de los mismos, generando adicionalmente una fuente de ingresos para las arcas municipales y no para funcionarios corruptos.

Sin embargo, ¿Cómo prevenir y acotar los hechos de violencia que estos generan?

A raíz del incidente del 2017 mencionado al inicio de este artículo, en acuerdo tomado en la mesa de seguridad de Tijuana y aprobado por el consejo ciudadano de alcoholes, el 22 de abril del 2019 se publicó una modificación al reglamento para la venta de bebidas alcohólicas de Tijuana, donde al a partir del 22 de octubre, restaurantes, bares, billares, expendios, discotecas, café cantantes y centros de espectáculos deberán contar, para la seguridad de su establecimiento y sus comensales, con dispositivos para la detección de metales en su puerta de acceso, así como personal de seguridad certificado por la SSPM, incluyendo sistemas de videovigilancia.

Esta medida es un paso más en beneficio de la seguridad de Tijuana. Tocará a la próxima administración municipal vigilar la correcta aplicación y control de la misma.

* El autor es presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado.

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