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Es momento de defender a BC

Desde que tenemos memoria, los bajacalifornianos –por nacimiento o adopción- hemos sufrido la falta de interés que desde el centro del país nos han tenido, en el mejor de los casos nos han usado como moneda de cambio, incluso por políticos de este mismo estado; y en el peor de los casos, nos han puesto la bota en el cuello de nuestro desarrollo. 

Por Alfredo Alvarez

Desde que tenemos memoria, los bajacalifornianos –por nacimiento o adopción- hemos sufrido la falta de interés que desde el centro del país nos han tenido, en el mejor de los casos nos han usado como moneda de cambio, incluso por políticos de este mismo estado; y en el peor de los casos, nos han puesto la bota en el cuello de nuestro desarrollo. 


¿Quién no se acuerda de cuando nos incrementaron el IVA? O cuando nos bajaron las participaciones federales, la limitante en la importación de los autos, la desatención de políticas públicas, la eliminación de la tan extrañada zona libre, lustros han pasado de todo ello y nunca nadie había hecho nada para revertir estas medidas que a todas luces dañaron y limitaron el desarrollo meteórico que tuvimos alguna vez y el potencial que se nos ve a todas luces. 


Recientemente, un grupo de políticos del centro -emanados de varios partidos políticos- se han envuelto en el estandarte de la supuesta defensa de Baja California, pero esto no ha generado anuncios importantes ni nada que se refleje en el desarrollo de la entidad, ni mucho menos en algo que se nos fuera a reflejar en nuestros bolsillos.


El tema es un asunto político, la definición del periodo de la próxima gubernatura, personajes que muy lejanamente o que nunca se había pronunciado por ningún asunto inherente a Baja California, hoy lo hacen desgarrándose las vestiduras invocando leyes y preceptos equivocados, ¿Por qué no lo hicieron antes con otros temas? ¿Por qué lo hacen ahorita y solo con esto?


Como todo en la política, existen motivos ocultos que nunca aceptarán estos personajes, su agenda no es fortuita, muy seguramente es ordenada, son súbditos de intereses mayores, pero en el paso no les importa entrometerse en la soberanía de este estado que no les ha pedido nada y que le han quitado mucho para servirse desde el centro.


Es momento de defender nuestra soberanía; por fortuna hay leyes que defienden nuestro estado de derecho y ninguno de estos actores -en el sentido literal de la palabra-, pueden hacer para nuevamente decidir por quienes vivimos aquí. Ese mismo estado de derecho castigará a los diputados si es que hicieron mal, no ellos, para eso tenemos leyes. 


Es claro que un periodo de dos años para un gobierno estatal –más en el estado que será recibido- necesita de mayor tiempo para enderezar el barco que estaba por encallar, y sí, muy seguramente en dos años se podrán hacer varias cosas, pero para pensar en solucionar los grandes problemas que nos aquejan a todos, es necesario pensar en un mediano plazo que le dé tiempo a las acciones de gobierno para que se cocinen y podamos ver los buenos resultados.


Actualmente, la decisión solo está en manos de los bajacalifornianos y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, único órgano facultado para intervenir en estos casos, esperemos que los magistrados puedan dar su mejor juicio y mientras tanto, demostremos como bajacalifornianos el interés que tenemos por este tema, más allá de apasionamientos políticos o afectos desproporcionados. 


Lo importante siempre será ver por el desarrollo de esta tierra tan generosa que ha dado para todos y para muchos más, no permitamos que personas que ni viven aquí ni se han preocupado por las necesidades que tenemos, quieran influir en decisiones tan trascendentales como nuestro futuro, pues las consecuencias las tendremos nosotros, no ellos.  

 

*El autor es periodista con 25 años de carrera, ha encabezado noticieros en la televisión internacional; ganó el premio Nacional de Periodismo y ha sido académico.

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