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Columnas El arte de la guerra

El barco está haciendo agua

“La hormiga, por odio a la cucaracha, voto por el insecticida… murieron todos…  incluido el grillo que se abstuvo”

“La hormiga, por odio a la cucaracha, voto por el insecticida… murieron todos…  incluido el grillo que se abstuvo”

A escasos 17 días del primer año de mandato del presidente López Obrador, la evaluación pareciera ser más un recuento de los daños.

Primero está la incertidumbre económica ante los cambios generados, que con base al 2018 prácticamente han “tumbado” las principales variables económicas: ventas al menudeo, producción industrial, el indicador de actividad económica que mide el futuro de la economía, la inversión directa y el PIB han disminuido drásticamente en lo que va del 2019.

Si bien el tipo de cambio se ha mantenido estable, esto se debe a las tasas de interés tan altas que paga Banxico, aunado a la debilidad del dólar mundialmente, donde recientemente algunas firmas de inversión recomendaron  salirse de valores mexicanos bajo el argumento de que México no paga lo suficiente para compensar sus crecientes riesgos.

Alta posibilidad de errores en materia política y baja probabilidad de repunte económico, fueron los argumentos utilizados por estos grupos de inversión que suman 105,814 millones de dólares de capital especulativo en el país, capital que se puede ir de la noche a la mañana.

En seguridad, los resultados son aún más desalentadores, donde el nuevo gobierno no solo no ha podido revertir el tremendo problema de incidencia delictiva heredado de las dos administraciones anteriores, sino que por el contrario lo ha incrementado.

Los casi 30,000 asesinatos cometidos durante los primeros 10 meses de su gobierno, lo ubican en el nivel más alto de violencia homicida para un inicio de sexenio del que exista registro.

Otro gran problema que flagela a la sociedad es el robo con violencia, donde comparando los mismos periodos, se ha incrementado en un 40%.

Ante unas autoridades desbordadas y sin estrategia, la barbarie parece imperar. Con 796 menores de edad asesinados este año, México se en convertido en uno de los países más peligrosos para infantes y adolescentes, por arriba de naciones en guerra como Siria e Irak.

En el tema de corrupción, uno de las áreas más rescatables del nuevo gobierno en la medida que se empiezan a castigar  los grandes intocables del pasado, la percepción es que la misma es selectiva y relacionada más a venganzas e intereses políticos.

En el tema, la iniciativa de dictar prisión preventiva y delincuencia organizada ante la sospecha, no comprobada, de evasión fiscal, en conjunto con la posibilidad de escindir propiedades, ha generado una gran incertidumbre que afecta las inversiones, ante el temor de que esto se pudiera utilizar como mecanismo de presión política.

Finalmente, pareciera existir una embestida para debilitar las instituciones democráticas. El Instituto de Transparencia, la CONEVAL (entidad encargada de medir la pobreza), la Comisión Reguladora de Energía, y recientemente la CNDH y el INE han sido sujetas a nombramientos y cambios legales que no garantizan su autonomía e independencia como garantes de las democracias en México.

Si le va mal al Presidente le va mal a México. Necesitamos apoyarlo y paralelamente salir de nuestro letargo para de una manera legal y organizada exigir, proponer y trabajar a favor de acciones y políticas públicas coherentes, todo por el bien del país.

*El autor es presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado.

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