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El Hombre del Norte Dir. Robert Eggers

Intentando regresar la leyenda de Hamlet (Amleth) a sus origines escandinavos, Robert Eggers crea una cinta de acción que es más cine de espada y hechicería que Shakespeare.

Por Manuel Ríos Sarabia

Intentando regresar la leyenda de Hamlet (Amleth) a sus origines escandinavos, Robert Eggers crea una cinta de acción que es más cine de espada y hechicería que Shakespeare.

Realizando, como es su costumbre, una extensiva investigación para plasmar de manera correcta todos los detalles de la vida vikinga durante el siglo X, Eggers se enfoca en las minucias pero pierde algo de foco en el guión y desarrollo de personajes. A lado del poeta y novelista islandés, Sjón, Eggers construye un guión épico que tiene todos los puntos narrativos de la posterior obra de Shakespeare pero carece de sus matices. En el año 895 Amleth, aún un niño, es hijo del rey Aurvandil (Ethan Hawke), quien después de regresar herido de una batalla, e identificando en su hijo la inocencia infantil, decide llevarlo a una ceremonia de iniciación, para educarlo en los caminos de la guerra y la moralidad de la venganza. Esta ceremonia es quizá uno de los mejores momentos de la cinta, una excelente adaptación de los estados de consciencia alterados a la pantalla. Curiosamente Eggers afirma que la secuencia es totalmente producto de la imaginación, ya que él se considera demasiado reservado en cuanto al uso de psicotrópicos

A la salida de la ceremonia, Amleth atestigua, el asesinato de su padre por parte de su hermano Fjolnir (Claes Bang), quien también se lleva cargando a la reina Gudrún (Nicole Kidman) a la fuerza. Perseguido por los esbirros de su tío, Amleth logra escapar en bote jurando vengar la muerte de su padre, defender a su madre y matar a Fjolnir.

Volvemos a ver a Amleth (Alexander Skarsgard) años después, convertido en un guerrero vikingo, con una imagen que hace guiño a Conan el Barbaro (John Milius, 1982). Amleth ahora es parte de un grupo berserker (fuerza de choque vikinga) que arrasa con aldeas y todo lo que se encuentre a su paso, esclavizando a los sobrevivientes de su brutal azote.

Durante esta secuencia, Eggers parece estar haciendo referencia a varias cintas que exhiben expresiones de la barbarie humana, desde Apocalypto, hasta una escena prácticamente calcada de la despiadada Ven y mira (1985) de Elem Klímov, en que se prende fuego a una cabaña con niños encerrados en el interior. Como los berserker llevan a los esclavos con su lider Fjolnir, Amleth siguiendo su juramento “Te vengaré padre. Te salvaré, madre. Te mataré, Fjolnir”, se hace pasar por esclavo para llegar hasta el campamento de Fjolnir en Islandia.

En el bote que lleva a los esclavos, Amleth conoce a Olga (Anya Taylor-Joy), una hechicera, a quien le revela su plan. Ella decide ayudarlo en su tarea. Aunque el romance entre ellos siempre queda relegado a segundo término. Una vez en territorio de Fjolnir, Amleth se gana la confianza de su tío y lentamente comienza su masacre, acabando poco a poco con todos los hombres del usurpador, aterrorizando a Fjolnir y su familia.

Las revelaciones consecuentes acerca del carácter de Gundur (madre de Amleth) y la verdadera naturaleza de su estado a lado de Fjolnir, le imbuyen un amargo toque adicional de tragedia al relato y enardecen aun más la furia de venganza en Amleth. La cinta se aleja de los trabajos anteriores, más psicológicos e introspectivos, La Bruja (2015) y El Faro (2019), para presentar algo mucho más comercial, claro, en los términos del cine de Eggers.

Se agradece que un estudio como Universal se arriesgue a producir una historia épica de gran presupuesto con un director decididamente fuera de la norma. Esperemos que El Hombre del Norte logré obtener el suficiente éxito como para garantizar que la decisión no sea algo aislado.

Aunque técnicamente es un logro y otro escaparate más para presumir su proeza como investigador y reproductor histórico, lo cual Eggers enfatiza en cada entrevista, El Hombre del Norte finalmente resulta algo anti climática. Después de dos horas de escuchar sobre la profecía de cómo acabará la historia de Amleth, esto termina siendo, nada sorpresivo.

“Si buscas venganza, empieza por cavar dos tumbas.”

*-El autor es editor y escritor en Sadhaka Studio

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