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El mundo me da vueltas

De 5.5 mil en abril a 10 mil millones en octubre... ¡ouch!

Me alegró el proyecto que anunció AMLO en su reciente visita a Baja California para conectar la carretera Aeropuerto con la línea internacional, la Avenida Internacional y el Cañón del Matadero.

Por Pepe Avelar

Me alegró el proyecto que anunció AMLO en su reciente visita a Baja California para conectar la carretera Aeropuerto con la línea internacional, la Avenida Internacional y el Cañón del Matadero (¡ápa nombrecito!) por medio de un “segundo piso” o viaducto.

Lo que no me alegró nada es el sobreprecio con el que se anunció: Apenas el 3 de abril pasado el Gobernador Bonilla había hecho una conferencia de prensa diciendo que la misma obra costaría $5 mil quinientos millones de pesos y el Presidente dijo que costaría $10 mil millones… ¡por los mismo 9.2 kilómetros!

No se a ti, pero no creo que en 5 meses, el proyecto ejecutivo que dijo el Gobernador costó $180 millones haya casi duplicado su costo. Algo anda mal y para estar a tono con mis últimas colaboraciones, huele bastante mal.

La idea de dicha carretera no es nada nueva. Recuerdo muy bien que la primera vez que se habló de un segundo piso por la Avenida Internacional fue en la gestión de Jorge Ramos como Presidente Municipal, pero fue un proyecto fuera del alcance de un presupuesto municipal y se priorizó la tabla de salvación en la que ahora circulamos, el PIRE.

Después y como coincidencia de que algunos funcionarios de Ramos trabajaron con Kiko Vega como responsables del Desarrollo Urbano, se anunció una ampliación a la misma idea: usar el cañón Zapata para conectar todo un circuito periférico por la ciudad. La adición, además de ese nuevo tramo, fue la propuesta de hacerlo mediante una Asociación Pública Privada que ganó una licitación para operar una concesión que nos cobraría un dólar por circular. Y sucedió lo de siempre: llegó el nuevo gobierno, desbarató lo que hizo el anterior y sacaron su nueva concesión que justo se acaba de volver a caer.

La primera vez que vi una carretera interior de una ciudad por concesión fue en Santiago de Chile hace casi 20 años y me pareció un concepto estupendo que después lo conocí en el Highway 905 de nuestros vecinos.

Regresando a lo que planteaba antes, $10 mil millones es muchísimo dinero. Solo imaginen que el precio dobleteado del segundo piso (ahora federal) alcanzaría para el puente/ carretera que había propuesto el Gobernador Bonilla, para pagar la deuda que tiene el Ayuntamiento de Tijuana con los bancos y para hacer un nuevo PIRE por toda la ciudad… ¿mucho, no?

En fin, ya valiéndome el gasto, ojalá que ahora sí, 13 años después de haberse planteado, se accione en esta solución parcial al grave problema vial que estamos padeciendo que, dicho sea de paso, no puede ser la única solución pensar en nuevas calles, sino en resolver el pésimo transporte público que tenemos para que dejen de circular tantas unidades así como sacar de circulación tanto auto ilegal (con todo y la “regularización” que se presentó en la misma visita.

Ya nos habían dicho que la obra duraría 1 año, así que agárrense para un nuevo (y feroz) tráfico por nuestra querida comunidad.

* El autor es empresario, turistólogo y un enamorado de su ciudad.

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