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Columnas De historia y algo más

Asfalto y la obra pública

El petróleo (del griego aceite de roca) es una mezcla homogénea de compuestos orgánicos, principalmente hidrocarburos insolubles en agua. El asfalto es un derivado del petróleo y su historia comienza hace miles de años.

Por Jaime Navarro

El petróleo (del griego aceite de roca) es una mezcla homogénea de compuestos orgánicos, principalmente hidrocarburos insolubles en agua. El asfalto es un derivado del petróleo y su historia comienza hace miles de años. El asfalto se produce naturalmente en lagos de asfalto y en asfalto roca (una mezcla de arena, piedra caliza y asfalto).  Los antiguos mesopotámicos lo utilizaban para impermeabilizar los baños y tanques de agua. En la Antigüedad aparecía de forma natural en ciertas regiones como son los países de Oriente Medio. Hace 6,000 años en Asiria y en Babilonia se usaba para pegar ladrillos y piedras y era conocido como betún y los fenicios lo utilizaban para el calafateo de embarcaciones; en Egipto para engrasar pieles; en las culturas precolombinas de México era conocido como chapopote y los chinos ya lo utilizaban como combustible. La primera destilación de petróleo se atribuye al sabio árabe de origen persa Al-Razi en el siglo X, inventor del alambique, con el cual obtenía alcohol y otros destilados para usos médicos y militares. Los árabes a través del Califato de Córdoba, actual España, difundieron estas técnicas por toda Europa. El primer uso registrado de asfalto, como material de construcción de carreteras, se da en Babilonia en 625 A.C. Los antiguos griegos también estaban familiarizados con el asfalto. En México en septiembre de 1926 se inaugura la Carretera México – Puebla. A partir de ese año se inicia la construcción de carreteras en nuestro país, utilizando mayormente como superficie de rodamiento una mezcla asfáltica compuesta por grava, arena y asfalto, ante la mejora tecnológica en la refinación del petróleo, el residuo que es el asfalto, empezó a ser de menor calidad, por lo que fue necesario desarrollar técnicas de mejoramiento a base de otros componentes como los polímeros o aditivos que mejoran la durabilidad del asfalto. En Baja California todo mundo sabe y reconoce que existen problemas con los asfaltos pero nadie hace nada por remediarlo, cada día vemos como carreteras, calles o avenidas se deterioran rápidamente en esa superficie de rodamiento ante una falta de control de calidad, tanto en el asfalto como en los agregados que forman en conjunto  la mezcla asfáltica, las obras públicas deben ser sinónimo de calidad y durabilidad ya que se construyen con nuestros impuestos, no es aceptable que una carretera o vialidad tenga una vida útil de dos o tres años cuando esta fue diseñada para durar al menos veinte años. Se tiene que romper con viejas prácticas en el suministro de asfalto, el Gobierno Estatal debe contratar o contar con un laboratorio de verificación de calidad de asfaltos de primer mundo, no se puede seguir verificando la calidad con aparatos o métodos obsoletos de hace décadas, se debe exigir a los constructores, asfaltos de calidad y estos a su vez exigir a sus proveedores lo mismo. La falta de control de pesos y medidas en los camiones de carga que transitan sobre nuestras carreteras y vialidades hace que la vida útil de las mismas no sea mayor a 5 años, a este ritmo nunca tendremos carreteras y vialidades en buen estado, en la actualidad circulan camiones con 60 toneladas de peso o más. Nuestra ciudad no es la excepción, la falta del establecimiento de una estructura vial para el transporte de carga, permite que los camiones de carga transiten por vialidades no aptas para ese servicio y como consecuencia dañen vialidades que no fueron diseñadas para ese fin.

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