Columnas Las vicisitudes de los tijuanenses

Tijuana, ayer y hoy

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Tijuana es una ciudad abierta, pues en esta esquina de México corren todos los vientos, buenos y malos. Hoy nos ocuparemos de los malos; pero antes, señalar cosas importantes de la Semana, la XXXVI Feria del Libro Tijuana de la que escribiremos la semana próxima y el “memorial Day” con que nuestros vecinos del norte recuerdan a los caídos en sus muchas y frecuentes guerras. Tijuana recibe por ese motivo a decenas de miles de visitantes que llenan nuestras calles produciendo una benéfica derrama económica para el comercio local. La otra parte, las malas, son muchas y graves. Precisamente, El “Memoria Day” provocó un congestionamiento terrible en la ciudad, aunado a la multitud de obras que al mismo tiempo se realizan en diferentes rumbos de la ciudad causando “cuellos de botella” que provocan el caos en las vialidades, incluso cuando las filas para cruzar la frontera se alarga, es prácticamente imposible entrar al Cecut si no se realizan largos rodeos. Todo, por la mala planeación de nuestra vialidades y lo inoportuno de algunas obras (¿será porque estamos en elecciones?). La amenaza de la construcción del ominoso, cuanto absurdo e inútil “Muro de Trump” está por cumplirse para separar más a dos ciudades que histórica y geográficamente son hermanas, Tijuana y san Diego. Los habitantes de ambos lados, veremos con ironía y rabia, el desperdicio de millones de dólares para separar lo inseparable. El transporte en Tijuana, sigue siendo un caos. Pero como dice el dicho: “No tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre”, aunque el dicho es discriminatorio sirve para hacernos entender que a lo largo de los años han sido las propias autoridades las que han propiciado el desorden en el transporte público, trátese de camiones, taxis u otras formas de transporte en la ciudad. ¿Quién llenó de taxis libres y demás a la ciudad? ¿Quién permite los autos chocolate, la clonación de permisos y la entrega de concesiones a unos en detrimento de otros? desde antiguos tiempos, las autoridades. Tijuana encabezó en abril a las ciudades mexicanas con más crímenes (FRONTERA, jueves 31 de mayo) sobre lugares como Acapulco, Cancún, Culiacán y Cd. Juárez. Nada honroso primer lugar y encontrarse permanentemente entre las primeras cinco más violentas del país. Las autoridades de Seguridad achacan los asesinatos a la lucha entre narcos, pero el tráfico de drogas permea toda la vida delincuencial de la ciudad. Entre otros, el vandalismo a las escuelas, casas habitación, comercios y dependencias como la Cespt, con millonarios costos. Además, se incrementan los secuestros de ciudadanos. Las fuerzas de seguridad están rebasadas. Ahora, ¿Quién podrá defendernos? Dos noticias buenas El poeta, Manuel Leyva, se recupera después de su segunda operación y el 19 de junio en el Cecut, dará una conferencia el Mtro. Eligio Moisés Coronado, Cronista de Baja California Sur. * El autor es catedrático de la Universidad de Tijuana, Cronista de la ciudad.

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