Columnas Donald Trump y las familias migrantes

Tecleado

Por Cosme Collignon

El presidente de los Estados Unidos ha llegado muy lejos en su afán de correr a todos los latinoamericanos de su país, incluyendo a los niños. Su política de Cero Tolerancia llegó a límites insospechados en un país se ha formado y ha crecido gracias a la migración de todos los continentes de la Tierra. El país más poderoso del mundo, con armamento capaz de desaparecer un país en minutos, ha iniciado una guerra desigual contra niños y niñas que fueron cruzados de forma ilegal, con sus padres o sin ellos. Seres indefensos que claman por sus padres que fueron llevados a otro centro de detención y todavía los agentes de migración se burlan de los pequeños que lloran diciendo que tienen su orquesta; claro, es el resultado del odio de Trump a mexicanos, hondureños, guatemaltecos o salvadoreños. Casi toda la gente en el mundo pudo ver cómo tenían a los niños encerrados en jaulas, como animales, otros acostados en colchonetas y tapados con una manta plateada y pidiendo la presencia de sus padres. ¿Cuántos? Más de 2 mil. Los reclamos internacionales a Trump no se dejaron escuchar, en la ONU, en la Comisión de los Derechos Humanos la representante de Estados Unidos, por órdenes del presidente nazi Trump, abandonó ese organismo; ¿el motivo?, las críticas por el trato a menores en un almacén en Texas habilitado como centro de detención de menores. Para mí, Donald Trump es un criminal como el que más. Separar a niños de meses que aún dependen de su madre para alimentarse, niños menores de ocho años que se aferraban a las piernas de su madre mientras los agentes de migración trataban de llevarla a otro sitio. Grupos pro migrantes o defensores de estos, como Maureen Scott Franco, defensora pública federal dijo que “en adelante, no presentarán cargos criminales contra un padre o padres que entran ilegalmente a los Estados Unidos si tienen a sus hijos con ellos”. La mayoría de los padres no saben dónde tienen a sus hijos. Los defensores han dicho que ha sido el mismo gobierno estadounidense el que ha provocado este caos y falta de información. Los defensores de los derechos de los migrantes tienen que hacerla de detectives para localizar a los menores. Michelle Brané, directora de derechos de los inmigrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas, dijo que un ejemplo fue el caso de una menor de dos años que usaba pañales, hablaba quiché, una lengua maya usada en Guatemala y México y nadie comprendía. Tras horas de trabajo Brané logró identificarla en una lista de 500 nombres, tenía en realidad 4 años no 2, su nombre era otro y su tía estaba detenida, encerrada en otra jaula. Criticaron en su tiempo a Adolfo Hitler y sus campos de concentración donde retenía a los judíos; ahora Trump hace lo mismo con mexicanos y centroamericanos, sin mandarlos a las cámaras de gas, pero sí tenerlos en jaulas. Enrique Peña Nieto dio una respuesta tardía a estos hechos. (Escuche www.atiemporadio.com la otra radio). * El autor es periodista independiente.

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