Columnas Partidismo religioso

Radiactiva*

Por Jousín Palafox*

Fui testigo de una agresión… El domingo 20 de mayo tuve la oportunidad de asistir al Comité Ejecutivo Municipal del PAN en Tijuana. Allí se habilitó una sala de prensa para que los medios de comunicación pudiésemos ver el segundo debate presidencial. Una vez terminado el evento, prensa y simpatizantes tuvimos que caminar hasta un kilómetro para llegar hasta nuestros vehículos… Fue entonces cuando escuché que desde una camioneta, algunas personas gritaban: “¿Ya se acabaron las tortas?... Llévense su frutsi, inches muertos de hambre” –vociferaban a los transeúntes. Y lo que aquí replico es sólo una parte de los insultos que dedicaron a familias enteras, que a nadie le hacían daño. Ninguna de las personas agredidas respondió nada, estaban sorprendidos por una agresión motivada en la ignorancia, el odio y la intolerancia. Algunos han tomado a sus “líderes morales” como Mesías intachables de la verdad, la pureza y la transformación social. Han abrazado la doctrina de su partido como si fueran miembros de una religión extremista. Han llegado al peligroso y ciego “partidismo”. Y bien dicen por allí que todos los “ismos” son malos: Alcoholismo, tabaquismo, neoliberalismo, ocultismo y, por supuesto, fanatismo. Y no sólo se trata de agresiones verbales, sino de “reacciones indescifrables de sensibilidad”, por llamarlas de algún modo, en donde todo lo que se publica en redes sociales es tergiversado para sentirse agraviado. Por ejemplo, el pasado lunes publiqué el triunfo de Maduro a través de la siguiente nota: “Se reeligió Maduro... Califica la oposición, como ilegítimas las elecciones en Venezuela. De acuerdo con el Presidente Nicolás Maduro, su victoria fue contundente e irrefutable, pues se reeligió con el 67.7% de los sufragios efectivos”. Los primeros comentarios fueron los siguientes: “Entiendo tu desesperación Jousin, tu candidato salió con la cola entre las patas”; “¿Esa noticia es para hacernos creer que Obrador será así?” y “Ánimo, ya te llegaron al precio”, entre otras cosas más que sólo me hicieron llorar… ¡de la risa! Jamás hable de AMLO, nunca hice ninguna comparación, pero algunos sólo ven lo que desean y cuando no lo encuentran, entonces lo inventan. ¿Qué será de México si gana el azul o el moreno? La mitad del pueblo odiará al resto. Con esa división tan radical, yo sólo veo más oscuro el futuro nacional. Gane quien gane el país quedará lastimado y profundamente dividido. Ese es el precio que se paga por enamorarse de cualquier partido. * El autor es graduado de la licenciatura en Derecho de la UABC, escritor y conductor de radio.

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