Columnas Chairos y prianistas

Numeritos

Por

Chairos y prianistas, tirios y troyanos, izquierda y derecha, total que las etiquetas es lo de hoy. En mi pasada participación comenté sobre un caso específico de polarización y provocación: el candidato de la “izquierda” lanzaba nuevamente mensajes maniqueístas al referirse a algunos empresarios como rapaces pero sin decir nombres, luego citando giros y empresas pero sin concretar, por un lado el adoctrinamiento fundamentalista de la expropiación a quienes “no estén alineados” y por otro lado reconociendo a la libre empresa como motor del desarrollo. Prefiero mil veces una persona bien definida en sus ideas, esté o no de acuerdo yo con ellas, que a uno cambiando de opinión al vaivén de las calenturas electorales. Aun así, recomiendo escuchar y analizar pues en toda persona hay buenas ideas y merecen nuestra atención, máxime si pretende ser nuestro gobernante. Unos intentan emancipar con violencia al pueblo, otros infundir miedo ante el triunfo del opositor, unos con propuestas y otros sin propuestas. Te apuesto a que mentalmente etiquetaste a candidatos con esta última reflexión, está en nuestra naturaleza y poco podemos hacer al respecto. El problema no está en clasificar, categorizar o etiquetar, el problema es cuando aflora la intolerancia y la mala intención. Hoy las redes sociales son campo de batalla para el acoso, el insulto y la provocación. Hace un par de días me entrevistaron para la televisión sobre el acoso en redes sociales y me obligó a analizar fuentes confiables sobre el tema. Encontré un sinfín de casos aterradores en donde el escalamiento de la violencia virtual pasaba al mundo real con resultados peligrosos. Hoy te comparto 5 acciones para enfrentar el acoso virtual: 1. Tranquilo. Generalmente toda provocación viene alimentada de ira o sarcasmo y fácilmente puedes neutralizarla con un comentario razonado y educado. Un acosador desespera ante la tranquilidad del otro y se aleja. 2. No escales la violencia. Ignora el acoso y los comentarios ofensivos, el odio necesita del odio para seguir viviendo, ignorarlos es desinflarlos. 3. Guarda referencias. Si el nivel de comentarios sube de tono y sientes que tu integridad física o patrimonial está en juego, toma una foto de la pantalla y guárdala como posible evidencia. Hay legislación que ya considera esto como elementos para argumentar un caso. 4. Consulta con los expertos. Cada quien se engancha en sus temas y siempre es mejor debatir con información objetiva sobre la mesa, cuando esto sucede las discusiones se vuelven positivas y generan información interesante. 5. Unfollow. Así de sencillo, las redes sociales te permiten desactivar sus comentarios, bloqueralos e inclusive denunciarlos ante la misma plataforma. Conozco casos muy puntuales y los resultados son bastante positivos. Que un acosador nunca censure tu voz; aferrarse a la verdad y a lo bueno no tiene nada de malo, al contrario, se necesitan más personas hablando con la verdad objetiva y combatiendo las mentiras, solo ten cuidado de navegar ese mar complicado pues el timón está en las razones… no en las emociones. * El autor es Director de Testa Marketing, investigación de mercados.

Comentarios