Columnas Guerra por oligopolio

Necropsia urbana

Es el oligopolio generador de la violencia en México, Baja California y Tijuana en lo particular. Este comentario surge en una clase de la materia de “Prueba pericial” con mis inquietos y entusiasta alumnos de quinto cuatrimestre de la carrera de Derecho, derivado de dinámicas llevadas fuera del aula de la Universidad y comentábamos que los enfrentamientos entre los cárteles rivales de la droga se detectaron después de la detención de Miguel Ángel Félix Gallardo en 1989, quien en ese entonces dirigía el negocio de las drogas en México con el poderoso Cártel de Guadalajara, desintegrándose para dividir el negocio entre cuatro organizaciones criminales que terminaron enfrentándose entre sí por el control total de los negocios ilícitos, provocando atentados contra los antiguos socios del Cártel de Guadalajara que afectaron también a civiles inocentes; estas organizaciones fueron: Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo, Cártel de Tijuana y Cártel de Juárez. Durante algún tiempo hubo una pausa en los combates a lo largo de la década de 1990 pese a hechos muy destacados; pero la violencia continuó y empeoró en la década del 2000. El 10 de diciembre de 2006, el presidente de la república Felipe Calderón declaró una ofensiva total contra todo cártel de la droga en México, dando oficialmente inicio a la guerra contra el narcotráfico; esta acción es considerada como la primera represalia importante hecha contra la narcoviolencia, y es generalmente vista como el inicio de la guerra contra el narcotráfico. La guerra contra el narcotráfico es un conflicto armado interno librado en México que enfrenta el Estado mexicano con los cárteles que controlan diversas actividades ilegales, principalmente el tráfico de drogas. Después de 12 años, tenemos una nueva guerra contra las drogas, el gobierno mexicano tiene varios frentes abiertos en un panorama dominado por dos grandes cárteles y al menos 400 grupos criminales –según dio a conocer en octubre de 2017 la organización México Unido Contra la Delincuencia. La guerra actual entre cárteles del crimen organizado no es una, sino varias que han contribuido a que también nuestra ciudad esté sufriendo los estragos de hechos violentos que registran una cantidad de homicidios nunca antes vistos; derivado de los cambios en la demanda del mercado de las drogas y la diversificación del crimen organizado abrieron distintos frentes en los que se dividieron en nuestro estado en zonas para la producción (teníamos muy poca), venta y trasiego de droga, así como para cometer delitos como el secuestro, ejecución y extorsión; y también para el robo de combustible (que no teníamos en Baja California), El tema de la movilidad de la violencia y las distintas guerras que se han desatado se debe al encuentro de los grupos criminales que quieren entrar a algún lugar y se enfrentan con la dinámica local que busca mantener su nicho de mercado. Gran reto tiene la nueva administración del presidente electo Andrés Manuel López Obrador en cómo enfrentar al crimen organizado; ¿continuará la guerra hacia los cárteles u ofrecerá las amnistías? * El autor es presidente de la Comisión de Difusión del Instituto de Investigación Jurídica de la Universidad de la Californias Internacional.

Comentarios