Columnas

Mirador

El poema, si no recuerdo mal, se llama "Venganza catalana". Nada tiene qué ver con Cataluña, pero al parecer en tiempos muy pasados los catalanes tenían fama de ser feroces vengadores; de ahí posiblemente el nombre. El poeta narra en sus versos el drama de un hombre que se enamora de una mala mujer. Una mala mujer es peor que una mujer mala, y la perversa fémina le pidió a su enamorado que, como prueba de su amor, le regalara el corazón de su madre. El hombre da muerte a quien le dio la vida; le saca el corazón y corre, ciego de pasión, a entregárselo a la mujer. En la carrera tropieza y cae. Se oye la voz del corazón materno: "¿Te has hecho daño, hijo mío?". Recuerdo haber oído ese poema un 10 de Mayo. Lo dijo un lloroso declamador a un grupo de llorosas madres. No creo que muchas llorarían hoy al escucharlo hoy. Si lo pongo aquí no es para suscitar llanto en alguna, sino para notar que con el tiempo cambian los pensamientos, y los sentimientos cambian. También el alma tiene cambios climáticos. Ahora somos más fríos. Es una pena. Este Día de la Madre deberíamos pensar un poco menos y sentir un poco más. Quizá todos los días de la vida deberíamos sentir un poco mas y pensar un poco menos. ¡Hasta mañana!...

Comentarios