Columnas Marketing deportivo y las LoveMarks

El ojo del marketing

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A propósito del futbol y de la tremenda experiencia que vivimos el domingo 17, ese día maravilloso donde todo México fue feliz ¿se da cuenta de lo que estoy diciendo?, dígame usted qué otra experiencia provoca que un país entero grite, se emocione, sonría, llore de la risa con memes ¿qué mas que el futbol? Y conste que no soy futbolera pero de que me emocioné, me emocioné. Hoy le voy a hablar de los patrocinios deportivos. Mire, cuando un club deportivo, léase futbol, basquet o beisbol, comercializan sus espacios no le están vendiendo un producto, le están vendiendo la experiencia. Generalmente al empresario no le queda claro el retorno de inversión, cualquier patrocinio es muy difícil determinar la rentabilidad, entonces terminan declinando la participación. Se lo voy a explicar con peras y manzanas. Imagine que usted está en la universidad y quiere conquistar a una chica, a esa señorita que está de moda, que es linda, pero usted es un nerd bien hecho, es aburrido y pasa completamente desapercibido, ojo, yo no estoy diciendo que usted sea mala persona, o feo, simplemente es de línea (...), es usted inteligente, pero con personalidad seria, es mas bien del tipo formal, usted usa camisa y pantalón de vestir (de tubito como andan ahora los chamacos). La muchacha en cuestión es alegre, le gusta ir a las fiestas, identifica perfecto a ese grupito que siempre anda en la buena onda. ¿Qué hace usted?, ¿que haría? Lo más probable es que intente juntarse con el chico popular, con el buena onda, con el que organiza las fiestas, con el que hace reír a las demás ¿no? Cuando una marca se mete al corazón de un consumidor entonces tiene éxito, pero… ¿cómo hace uno para meterse? La respuesta es: generando experiencias. Eso hace el chico buena onda o el club deportivo, son ese tipo de compañía que nos va a sumar emoción. ¿Por qué un banco patrocina un equipo de futbol? Porque necesita juntarse con “el buena onda”. Usted es el banco, la señorita es su cliente y el “buena onda” es el club deportivo. Si su marca o empresa no es capaz de generar emociones por sí mismo, entonces le recomiendo participar en eventos, en esta ocasión se habla de deporte, de futbol, pero esto aplica para todo tipo de patrocinio, no le va a traer un beneficio económico inmediato, pero le va a abonar al valor de marca. Esas acciones lo acercan más al corazón de su cliente. Si no, revise las marcas patrocinadoras de la selección mexicana de futbol. Analice ¿le caen bien? Ahora bien, usted pensará ¿y si pierden? El asunto, mi estimado lector, es generar emociones, del odio al amor hay solo un paso, el futbol o cualquier otro deporte es de pasión, hoy ríes, mañana lloras; lo importante, estás involucrando sentimientos con una marca y ese es el camino a la “LoveMark”. Son aquellas marcas que al verlas nos generan “algo” nos mueven, nos acordamos de los sentimientos que nos provocaron, eso hace que sean especiales, no sabemos conscientemente a qué se debe, pero lo sabemos, la preferimos; ahora bien, imagine eso para su marca ¿le gustaría? Piénselo dos veces antes de rechazar la participación en eventos, ahora usted ya lo sabe. * La autora es estratega de marketing, director de Adirektiva, miembro de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias.

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