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Columnas Estabilidad del peso, ¿Se mantendrá?

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Por José Luis Contreras

Después de vivir varios meses de incertidumbre en el mercado cambiario debido a diversos factores que provocaban un constante deslizamiento en el tipo de cambio llevando el valor del peso hasta los 21 pesos por dólar, hoy después de haber pasado el proceso electoral el mercado cambiario muestra al menos mayor estabilidad. No quiero decir con esto que las tormentas ya hayan pasado, hay muchos elementos en el ámbito de la economía mundial que pudieran seguir provocando inestabilidad en el mercado financiero. La volatilidad en los mercados financieros, si bien ha disminuido, aún no desaparece y los factores que la han venido provocando siguen presentes. En el mercado global, un elemento que genera nerviosismo o incertidumbre en los mercados es el enfrentamiento entre las dos grandes economías mundiales y la actitud provocadora del gobierno norteamericano frente a la economía China. Una guerra comercial entre ambos países que ahora se ha venido manifestando con meros pronunciamientos mediáticos y definición de algunas disposiciones comerciales que limitan el intercambio bilateral, ya ha tenido algunos efectos en otras economías. Para México y el peso, algo que venía generando ese constante deslizamiento del tipo de cambio, era la incertidumbre que provocaba el proceso electoral. Afortunadamente, y esperemos que esta condición se mantenga por el resto del año, el proceso electoral ya pasó con los resultados que todos conocemos y pone a nuestro país en el umbral de un cambio que está generando grandes expectativas en un amplio sector de la población. Por otro lado, las posiciones que asume el ahora presidente electo ha permitido un acercamiento con los diversos sectores sociales con los que durante la campaña se había confrontado. Hoy vemos por ejemplo que los diversos organismos que agrupa al sector empresarial, llámese Coparmex, Concanaco, Canacintra y oros tantos, han estado reuniéndose con el futuro gabinete de Gobierno. Este ambiente nos permite ver en el futuro un proceso de transición sin mayores tropiezos y de una manera muy tranquila, que permitirá en el corto tiempo ir construyendo las acciones del nuevo gobierno con el consenso de los diversos actores sociales. Lo mencionaba en mi colaboración anterior, el triunfo tan contundente en las urnas no dio espacios para generar dudas y hay que reconocer la madurez de los contendientes para reconocer los resultados. Hubo buenos perdedores, en el sentido que se asumió con madurez el resultado del proceso y eso ha contribuido a que se genere ese clima favorable para la transición. Este clima y la actitud del presidente electo de reconocer y mantener el equilibrio en las finanzas públicas, de reducir el déficit fiscal, de disminuir el gasto eliminado el gasto suntuoso, mantener la autonomía del Banco de México como autoridad monetaria, le abonan a la certidumbre. Esperemos qué sucede con las declaraciones del presidente de la FED, Jerome Powell, en su comparecencia ante el Comité Bancario del Senado de los Estados Unidos. Menciono esto porque la estabilidad del peso ahora depende más de la especulación sobre la política monetaria de la Reserva Federal, debido a que ello determinará cómo se comportará el dólar respecto a las otras monedas del mundo. Un dólar fuerte, evidentemente generará un deslizamiento en el tipo de cambio afectando al peso. Pero además, no debemos ignorar el efecto que pueda tener las declaraciones del fondo Monetario Internacional, en cuanto al ajuste en la tasa de crecimiento de la economía de México de 3% al 2.7%., así como el efecto que pueda generar las declaraciones del presidente Trump ante la OMC. Tampoco podemos dejar de lado los efectos de las decisiones del presidente Trump en torno a su política proteccionista y los términos en que se pueda llegar en el TLC. Pues la imposición de aranceles a la importación de automóviles por parte de Estados unidos, definitivamente que afectará a la industria automotriz, que verá disminuida sus exportaciones y pudiera si no encontramos salida alternativa una disminución de la planta industrial dedicada a ese ramo. * El autor es economista de profesión, fue presidente del Colegio Estatal de Economistas y vicepresidente del Colegio Nacional de Economistas.

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