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Columnas Nerviosismo en los mercados, volatilidad Cambiaria

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Por José Luis Contreras

Empezó a manifestarse lo que en otros momentos habíamos señalado sobre la falacia del superpeso, pues regresa el ambiente turbulento al mercado cambiario, generando de nuevo volatilidad en el tipo de cambio, debido a la depreciación registrada por el peso en los últimos días, donde se registra una revaluación del dólar, lo cual deja en evidencia que lo que observábamos en el mercado de cambios no era un fortalecimiento del peso, sino una debilidad del dólar ante la baja tasas del mercado financiero norteamericano. Ahora estamos viendo la reacción que tiene el mercado financiero a partir del incremento en la tasa de interés de los bonos del Tesoro norteamericano misma que ha alcanzado un rendimiento mayor al 3%, el nivel más alto desde enero del 2014. Este incremento en las tasas de interés es una manifestación clara de que la Reserva Federal mantendrá su política monetaria. De esa manera está apuntalando el fortalecimiento del dólar en el mercado internacional respecto a las otras divisas, fundamentalmente la de las economías emergentes, de la cual no se escapa el peso. Para México y nuestra moneda, la situación es doblemente compleja respecto de las otras economías emergentes, debido a que influyen, además de las decisiones de política monetaria de la FED, las decisiones que en términos de política comercial defina el gobierno norteamericano al estar en juego la aprobación o no del Tlcan. Tal es el caso de las determinaciones de Estados Unidos de poner aranceles al acero y al aluminio proveniente de México y Canadá, que están convirtiéndose en un factor que inyecta nerviosismo al mercado cambiario. No podemos tampoco hacer de lado y dejar de reconocer que el ambiente político que impera debido al proceso electoral en México, abona también a esta incertidumbre ante los probables resultados. Esta incertidumbre generada por el ambiente electoral ha contribuido a que el peso haya perdido terreno desde la semana pasada llegando a acumular una depreciación mayor al 5%. Fundado o no, siempre en los últimos procesos electorales donde se ha manifestado la competencia, la incertidumbre, ha provocado un ambiente de volatilidad que hemos observado con variaciones en el tipo de cambio que ha oscilado entre 5 y 15%, para una vez pasado el proceso y obtenido los resultados las cosas vuelvan a su nivel. Ante estos escenarios de volatilidad, veremos al peso que se cotizará por arriba de los 19 pesos, quizá alcance los 20 pesos los días previos a los comicios, pero una vez pasados y que el proceso de elección no se vea enturbiado por la ilegalidad o elementos que le nieguen legitimidad, tendremos de nuevo un peso que se podrá cotizar sobre los 19 pesos. No esperemos, pues, después de estos procesos un pesos sobrevaluado por debajo de ese nivel. Espero que en esta ocasión, las cosas no sean diferentes y que este ambiente de volatilidad sea realmente una manifestación temporal y que una vez pasadas las elecciones regrese al ambiente económico el sentimiento de confianza que dé estabilidad a los mercados y a nuestra economía. En el caso del mercado cambiario en la frontera será diferente, pues vemos una gran banda en los tipos de cambio entre compra y venta en los centros cambiarios de la localidad, y un tipo de cambio más bajo que el registrado en las instituciones bancarias o el utilizado para transacciones oficiales. Esta diferencia está determinada por la gran afluencia de dólares que llegan a la frontera derivado del gasto de visitantes y turistas provenientes de Estados unidos, o bien de residentes fronterizos que trabajan allá y que teniendo ingresos en dólares son consumidores en el mercado local, generando con ello una importante circulación de moneda extranjera. Deseo terminar con una reflexión: Construyamos un ambiente saludable para el desarrollo del proceso electoral, no le abonemos a la confusión, abonémosle al crecimiento y desarrollo económico de México. * El autor es economista de profesión, fue presidente del Colegio Estatal de Economistas y vicepresidente del Colegio Nacional de Economistas.

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