Columnas ¿La librará el paladín?

Apuntes

Por Ángel González

Todo parece indicar que ahora sí terminará el cacicazgo de Freddy Armando Lugo Valenzuela en la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California, de la que se apoderó hace más de 20 años. Y no por exigencia de los directivos, que durante años han aguantado las groserías del paladín, por miedo o por ganarse la simpatía de Lugo Valenzuela y conseguir sus favores. Gente que ha sufrido castigos, algunos de por vida, que batallaron muchos años por ser escuchados en sus demandas, vieron que por fin hubo quienes se interesaron en el asunto que perjudica al beisbol de Baja California, que hace muchos años, más de 20, dejó de ser la potencia que fue en la máxima categoría. Pero fueron los niños quienes lograron llamar la atención del Congreso del Estado, en su sesión celebrada en Mexicali, donde se presentó un punto de acuerdo a cargo del legislador tijuanense Carlos Torres. Hizo notar que la Asociación Estatal de Beisbol de Baja California recibió en 2012 y 2013 un millón de pesos, cantidad que luego de más de cinco años, no ha sido comprobada. Habrá auditorías y si encuentran que se hizo uso indebido de ese dinero, exigirán la devolución. Faltó transparencia en los recursos que se entregaron a la Asociación Estatal durante el periodo de José Guadalupe Osuna Millán como gobernador del estado, por cierto muy amigo de uno de los hermanos del paladín, así que Lugo Valenzuela ni se preocupó por comprobar. El diputado Carlos Torres, quien presentó el punto de acuerdo, solicitó que la Controlaría envíe un requerimiento al paladín, para que compruebe en qué se utilizó el millón de pesos. Que se solicite la intervención de las autoridades deportivas, que desde siempre han estado enterados del proceder del paladín, pero que no podían hacer nada, debido al terror que sienten los dirigentes de ligas, que aceptaban todo lo ordenado por el paladín, so pena de ser sancionados. Pero no son todos los dirigentes de ligas, las de Mexicali, las de verdad y las fuertes de Ensenada, tienen su propia organización, Ligas Unidas de Beisbol, en donde está el mejor nivel. El legislador Torres pidió al pleno que se instruya, a quien corresponda, realizar las investigaciones y que se destituya al paladín, de quien existen quejas hasta en Derechos Humanos, por actos discriminatorios. La intervención del Congreso del Estado se dio gracias a las constantes solicitudes de ayuda de los padres de familia de los niños que no podían participar en eventos por falta de autorización del paladín. En una ocasión castigó a un grupo de peloteros que asistió a Williamsport, a la Serie Mundial de Ligas Pequeñas, el máximo evento a nivel mundial de la categoría. Y no hace mucho, se dictó un castigo por falta de compromiso y compañerismo a unos niños de 5 años, que lo único que quieren, cuando van a un campo de beisbol, es dar batazos y agarrar pelotas, en el cuadro o en los jardines. Lo mejor de todo es que diputados que presiden diferentes comisiones se unieron a la solicitud de Carlos Torres y la situación se torna difícil para el paladín. Y ya que andan en eso, también deberían pedirle cuentas de lo que recibe del Instituto del Deporte y la Cultura Física de Baja California, como lo hacen otras asociaciones. A la sesión del Congreso del Estado acudieron dirigentes de las ligas infantiles, gente conectada al beisbol de adultos y quienes, desde hace años, estuvieron solicitando la intervención de las autoridades. Lo que no pudieron hacer los adultos desde hace más de 20 años, lo lograron las ligas infantiles, obligadas a afiliarse a la Asociación Estatal de Baja California, sin gozar de ningún beneficio, pero amenazadas con no participar en eventos oficiales, como la máxima fiesta del deporte infantil y juvenil de México, la Olimpiada Nacional. Hay que esperar qué sucede en las próximas semanas, para conocer qué tan bien librado puede salir el paladín de esta. Se nos ha terminado el espacio y hasta aquí llegamos… por hoy.

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