Columnas Vota

Águilas y serpientes

Por Rafael Liceaga

Mucha gente aún está indecisa por quién votar. Los partidos políticos nos han hartado con el terrorismo cibernético, ayudados por sus hordas de seguidores, para “persuadirnos”, so pena de ser tontos, y a pesar de las fechorías cometidas por gente de sus partidos, para votar por algo que difícilmente cubrirá nuestras expectativas. Por primera vez en nuestra democracia, las encuestas presentan a un generalizado ganador en la intención del voto. Hemos llegado, pues, a una situación en la que unos están muy seguros de ganar y otros están endemoniadamente desesperados, usando todas las artimañas para que mañana votemos por quienes ellos quieren. Aunque todos sabemos que todos representen lo mismo. Mañana tenemos que salir a votar. Debemos votar por aquel candidato que, además de contar con la inteligencia y decisión de lograr metas, tenga un “chance” de ganar. Y esto está bastante difícil ahora porque ya a nadie les cree. Y votar por quien no tenga posibilidad de alcanzar el triunfo es un voto inútil, o útil para facilitar el triunfo de otro. Si no queremos que nuestro voto sea inútil, tendremos que decidir por los candidatos que están en los primeros lugares. Y decimos realmente porque hoy, los partidos que están en segundo y tercer lugar en las preferencias buscan aparecer por todos los medios, como los buenos, aunque su historia nos señale que no es así. Hay que evitar no votar o que un voto inútil de nosotros beneficie a otros. No votar es equivalente a un voto inútil. Por ello razonemos por quién votar. No deben de orillarnos a votar por nadie o a no votar, ni los miedos, ni el terrorismo cibernético que han propagado todos los partidos políticos, usándolo más para confundir sobre los rivales, que para dar a conocer las propuestas de un candidato. Las encuestas no son definitivas y únicamente representan a determinado segmento poblacional. Sin embargo, a un servidor sí le resultase sorprendente que quien gane sea alguien distinto, nos guste o no nos guste. La intranquilidad por las encuestas y la conciencia negra se manifiesta en los partidos de siempre, quienes ya se han referido a las políticas populistas, obviamente de mala manera, como si sus gobiernos fueran un dechado de virtudes. En el colmo, los que no lideran las encuestas, siguen bombardeándonos con medias verdades para que no se vote por el populismo. Y tal vez tengan razón, pero no por eso se va a votar por más corrupción. Esta difícil la situación. Esperemos que las distancias no sean tan grandes para que haya contrapesos. Para evitar hacer nuevos tlatoanis, como aquellas épocas abominables del PRI. Muchas novedades ha habido y muchas más vendrán si se llega a dar el reacomodo de la política de nuestro gobierno federal. Espero que no se dé la concentración del poder en una persona o partido. Me sostengo en lo dicho en toda esta campaña: Gane quien gane estaremos mejor que ahora… si cada cual hace su parte responsablemente. * El autor es asesor administrativo, presidente de Tijuana Opina y Coordinador de Tijuana en Movimiento.

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