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Columnas Borregos e hipócritas

Águilas y serpientes

Por Rafael Liceaga

¿Para usted cual es el mejor país? Seguramente dirá que México. ¿Y si le preguntaran quiénes son las mejores personas? También probablemente diría que los mexicanos. La verdad somos “a todo dar” y la mayoría somos buenas personas. Sin embargo, también tenemos nuestros defectos, ciertos comportamientos y características que resultan malas y hasta criminales. Durante esta campaña electoral que estamos viviendo para la Presidencia de México, algunos mexicanos han dejado ver lo peor de ellos mismos. Una de las ocasiones que me causaron más repugnancia fue un video en donde imitan la voz del Papa, diciendo que pedía a la ONU que le dijera a López Obrador que dejara de estar utilizando su nombre para sus propósitos. Estos del marketing son genios. ¿Por qué el Papa? ¿Por qué dirigiéndose a la ONU? ¿Qué tiene que ver? Alguien de algún centro de comando lo hizo. Y eso no fue lo peor. Lo peor es que hubo gente que se lo creyó. Mensaje dirigido a los que no piensan. Y resultaron muchos. Todos los partidos políticos invierten sumas millonarias en equipos especializados en manejo de redes (manipuladores). Dichos gastos se insertan en los presupuestos y se mantienen en la opacidad. Esos gastos son una fracción de lo que pagan a las empresas con experiencia en espionaje, inteligencia táctica y operativa. Grupos integrados por jóvenes sin principios ni ética, se dedican a manipular información, atacar a rivales, sembrar mentiras y rumores que viralizan con la ayuda de borregos de la sociedad que las comparten y promueven. Hoy vivimos una época en que los hechos objetivos y la verdad no son importantes. Por eso existe tanto terrorismo cibernético. El comportamiento de reclamo y falta de reacción de los mexicanos a lo más importante, existe porque no tenemos la costumbre de protestar en serio. La corrupción de los políticos, el aumento de impuestos y la violencia que se vive a diario, son cosas a las que ya nos acostumbramos o, cuando mucho, reclamamos por las redes. Muchos actúan según lo que piensan los demás, no según lo que creemos y analizamos. Hoy, a unos días del Mundial de futbol, no deberá extrañarnos que las redes sociales se vayan a ver más preocupadas por cómo va la Selección Mexicana, que por las campañas políticas (que ya nos tienen hartos). México no puede basar su desarrollo en acciones tan primitivas. Nos tragamos todo. Los políticos se llenen la boca hablando del desarrollo del país, siendo que sigue siendo el mismo desde hace décadas. Estamos llenos de artificios para eludir, engañar, soltar la vanidad o hacer presunción extrema”. De cualquier forma, lo que más destaca es la presencia de la mentira. Lo peor de la hipocresía es pretender tener creencias, virtudes, ideas, sentimientos y comportamientos para lograr el reconocimiento público. Por eso vemos a diario al asesino que condena el asesinato o los que insultan, quejándose de los que se las reviran. Por eso vemos a tanta gente criticando, insultando y agrediendo. Cero respeto de borregos e hipócritas. * El autor es asesor administrativo, presidente de Tijuana Opina y Coordinador de Tijuana en Movimiento.

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