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Sonora

“Quise regresarle algo a mi pueblo”: Jess Dávila

El artista sonorense busca que niños y jóvenes vayan por el camino del arte y la cultura en vez de irse por otras sendas.

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Por Eduardo López

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Para crear sus obras, el artista se inspira en la forma, el color y la textura de la piedra.(Eleazar Escobar)

Para crear sus obras, el artista se inspira en la forma, el color y la textura de la piedra. | Eleazar Escobar

Esta obra consiste en un búfalo estilizado que es símbolo del escultor sonorense, la cual se ubica en la central del CACH.(Eleazar Escobar)

Esta obra consiste en un búfalo estilizado que es símbolo del escultor sonorense, la cual se ubica en la central del CACH. | Eleazar Escobar

Dávila, quien se caracteriza por su sencillez y amor a su trabajo, es escultor y promotor del Festival Luna de Montaña, el cual cumple quince años en Huachineras, a 294.2 kilómetros de Hermosillo.(Eleazar Escobar)

Dávila, quien se caracteriza por su sencillez y amor a su trabajo, es escultor y promotor del Festival Luna de Montaña, el cual cumple quince años en Huachineras, a 294.2 kilómetros de Hermosillo. | Eleazar Escobar

En el marco del Festival Luna de Montaña se imparten talleres de pintura y dibujo para niños, niñas y jóvenes.,(Eleazar Escobar)

En el marco del Festival Luna de Montaña se imparten talleres de pintura y dibujo para niños, niñas y jóvenes., | Eleazar Escobar

El talento de Jess Dávila, artista autodidacta, se basa en la belleza que sus ojos ven en todo su entorno para crear maravillosas obras en piedra aliza, mármol, alabastro y arenisca.(Eleazar Escobar)

El talento de Jess Dávila, artista autodidacta, se basa en la belleza que sus ojos ven en todo su entorno para crear maravillosas obras en piedra aliza, mármol, alabastro y arenisca. | Eleazar Escobar

HERMOSILLO.- Escultor autodidacta, Jess Dávila, orgullo de Huachinera, Sonora, dice que su principal interés para legar no es la obra escultórica que creó, sino sembrar la semilla artística en niños y jóvenes de la zona de la Sierra Alta del Estado.

“Lo que más me interesa a mí es darle la dirección a estos niños, y sí hay jóvenes que le dan seguimiento al arte, a la cultura, y eso es bueno, porque se van por ahí, en vez de irse por otros rumbos, esa es la ganancia que yo quiero, eso es lo que busco yo”, agrega.

Entre apuros por la afinación de los últimos detalles para la inauguración de la edición número 15 del Festival Luna de Montaña, el escultor cuya obra se conoce a nivel internacional, concedió la entrevista frente a uno de sus mayores orgullos: El Centro Artístico y Cultural de Huachinera (CACH).

Asegura que desde pequeño le gustó el arte, en especial, la pintura, el dibujo y la música, entre otras habilidades por lo que decidió autoaprender en estas diferentes técnicas. De manera curiosa, la escultura fue la última de las bellas artes que aprendió.

“Me puse luego a hacer algo con la escultura en piedra, fue algo que me fascinó”, relata, “y fue gracias a un amigo mío, Guadalupe Apodaca, un artista muy reconocido que me dijo que me debía ir por la escultura y me seguí con esto”.

Sus obras en el mundo

Cuenta que una vez aprendió la técnica empírica, tomó cursos por diferentes ciudades de Estados Unidos y lo comenzaron a invitar a distintos países. Actualmente cuenta con obras en casi todos los países europeos, en Japón, Australia, Venezuela, México, Estados Unidos y Canadá.

En su taller, que se encuentra en el CACH, el artista tiene una vista inigualable que sería envidiada por muchos virtuosos y que es su musa inspiradora, en ese sitio ha enseñado de escultura a varias generaciones de jóvenes y trabajado con piedras de varios sitios del mundo.

“No, uno no termina de aprender, uno sigue aprendiendo ya sea porque trabajas diferente tipo de piedra o porque te encuentras una piedra que no se presta como la otra, pero siempre vas aprendiendo de los estilos, los modos de trabajarla para una pieza”, agrega.

Con emoción, Jess Dávila habla de dos de sus principales obras: el CACH y el Festival Luna de Montaña. Relata que por medio del programa 3 por 1 de migrantes, lograron conseguir los recursos para el Centro Artístico.

Con amigos sonorenses formó un club de migrantes, quienes luego plantearon el proyecto a las autoridades, les dijeron que tenían que poner el 25% del dinero para la obra, el resto pondrían porcentajes iguales el Municipio, el Estado y la Federación.
Una vez construido el CACH, que consta de seis edificios, se preguntó cómo atraer visitantes para que dejaran derrama económica en Huachinera y los pueblos cercanos, por lo que de esta manera, hace 15 años, nació el Festival Luna de Montaña.

Su orgullo

“El Festival ya se ha formado como uno de los más grandes del Estado, este año celebramos la quinceañera de este Festival, es un orgullo lo que ha sucedido, lo grande y bonito que se ha hecho, entra más y más, ha mejorado”, resalta.

En la conmemoración del décimo aniversario del Museo de Arte de Sonora (Musas), Dávila donó al Estado la escultura “El monarca de las praderas” que se integró a la Colección 2.1 junto a 235 piezas de más de 160 artistas.

Esta obra consiste en un búfalo estilizado que es símbolo del escultor sonorense, y cuya réplica yace en el patio central del CACH. Ambas están esculpidas en roca caliza proveniente de los mares de Alaska, que data desde hace más de 100 millones de años.
 

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