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Magdalena de Kino: Una tierra con encanto

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.

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Por Manuel Jiménez

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Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.(Eleazar Escobar)

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería. | Eleazar Escobar

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.(Eleazar Escobar)

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería. | Eleazar Escobar

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.(Eleazar Escobar)

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería. | Eleazar Escobar

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería.(Eleazar Escobar)

Magdalena de Kino es un pueblo mágico que presume el legado del Padre Kino, la cultura y la minería. | Eleazar Escobar

MAGDALENA DE KINO.- El legado del Padre Kino, la vasta cultura, las leyendas urbanas, sus regiones mineras, pero sobre todo los sabores de su gastronomía y la hospitalidad de sus habitantes, hacen de Magdalena de Kino una tierra mágica.

Entre sus distinguidos moradores está Margarita González Tadeo, de 93 años, originaria de Terrenate, quien dedicó gran parte de su vida a buscar oro como “gambusina” junto a su esposo Manuel Osorio, ya finado.

Fue entrevistada en su hogar, donde se respira nobleza, calor que brinda la estufa de leña y un olor a café colado sin faltar las tortillas de harina y unos frijolitos “chinitos” con mucha manteca que siempre tiene para sus amados hijos.

“Mi esposo tenía un balde y una cuchara que era fabricada con cuerno de vaca, con eso hacía ensayos cada dos metros, yo le ayudaba, los revisaba y hasta que daba con los hilos de oro, había días que encontraba kilos.

“Era un hombre que tenía imán para encontrar el oro y yo hacía las mismas tareas que mi esposo, lavaba en la bandeja, le echaba mercurio y lo guiaba, 'tanto tiene el primer ensayo, el segundo y el tercero' hasta que dábamos con el oro”, recordó.

Margarita tenía 12 años cuando inició como “gambusina” en las minas de La Calera y El Mezquite, a los 13 de edad se casó con Manuel Osorio, en esos tiempos le pagaban el gramo de oro a 2 pesos o cambiaban el valioso metal por mandado en la tienda de Arturo Fernández.

Cuando la crisis apretaba a la familia Osorio González, la incansable mujer recolectaba quelites de las milpas y cuando se podía también frijoles, pero siempre procuró la comida para su esposo y sus doce hijos.

Qué visitar

En la Plaza Monumental de Magdalena, se encuentran el mausoleo del misionero italiano Eusebio Francisco Kino, quien evangelizó a los indígenas de la región, les enseñó técnicas de cultivo y fomentó la formación de poblaciones denominadas Misiones desde finales del siglo XVII y principios del XVIII.

En ese mismo sitio está la iglesia de Santa María Magdalena, donde se venera la imagen de San Francisco Javier.

La Casa del Ministerio de Guerra, conocida como la Casona del General Carlos Plank (Hoy conocida como Café Sed) es una construcción de 1906 con estilo arquitectónico inglés campestre y pertenece al catálogo de inmuebles históricos del pueblo mágico de Magdalena de Kino.

El sabor del membrillo


En San Ignacio se puede visitar su antigua Iglesia y además degustar el popular dulce de membrillo.

San Ignacio, la tierra donde se elabora el más delicioso dulce de membrillo, es también el lugar de gente hospitalaria que conserva la iglesia San Ignacio de Caborca, construida en 1687.

La arquitectura y longevidad de la iglesia hacen atractiva la tierra de San Ignacio, pero son sus pobladores, personas de trato noble, de saludo cordial y de plática fluida los que hacen sentir a los visitantes como si estuvieran en casa.

Alrededor de 20 familias de este pueblo se dedican a la producción de dulce de membrillo. Frente a la iglesia hay una plaza rodeada de viviendas donde las familias no dudan en ofrecer café, burritos de carne con chile o de frijoles con queso.

Es tanta la nobleza de los habitantes de San Ignacio que hasta venados se sienten seguros conviviendo entre los pobladores, algunos se observan en los patios de los hogares, donde son tratados como mascotas.

San Ignacio se encuentra en la parte Sur de Magdalena de Kino y según datos oficiales tiene poco más de mil habitantes.

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