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Hermosillo

Dona plasma para que otros, como él, vuelvan a abrazar a sus familias

Luis Carlos Lugo Gámez reflexionó sobre el valor tan grande que tiene poder abrazar a su familia y por ello decidió donar plasma para que otros tengan su suerte.

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Por Leonor Hernández

Luis Carlos Lugo Gámez reflexionó sobre el valor tan grande que tiene poder abrazar a su familia y por ello decidió donar plasma para que otros tengan su suerte.(ESPECIAL)

Luis Carlos Lugo Gámez reflexionó sobre el valor tan grande que tiene poder abrazar a su familia y por ello decidió donar plasma para que otros tengan su suerte. | ESPECIAL

Una experiencia de verdadero terror describe Luis Carlos Lugo Gámez el tener que alejarse de su familia por ser positivo a Covid-19, más aun cuando su esposa e hijas empezaron a desarrollar síntomas y él no podía estar a su lado.

"La verdad fue un terror estar aislado de mi familia, saber que mi esposa sufría porque también tenía síntomas, mis hijas igual, no poder salir del hotel y sólo tener que esperar a que pasara lo que fuera a pasar. Fue algo terrorífico, no hay otra palabra”, enfatizó.

El también bombero de Hermosillo contó que fue diagnosticado como positivo a Covid-19 el pasado 5 de junio, después de que un oficial a cargo de su turno falleciera por la enfermedad y él comenzará a desarrollar síntomas leves como dolor de cabeza y cuerpo cortado.

Lugo Gámez se encontraba en su casa junto a su esposa e hijas cuando al leer la palabra “positivo” en los resultados del laboratorio no pudo evitar pensar que tal vez era la última vez que veía a su familia.

“Me sentí muy triste cuando recibí la noticia. Tenía unos días sin quererme acercar a ellas porque sentía que era sospechoso, pero cuando nos dieron el resultado yo de inmediato decidí que tenía que alejarme y le pedí apoyo a mi comandante para que me llevara a un Hotel Centinela”, contó. 

Le comenté a mi esposa de inmediato y ella empezó a llorar, sentí muy feo porque las bebés estaban dormidas y no podría decirles ni siquiera que las quería antes de irme. Aún así les dije que las amaba desde lejos y le pedí a mi esposa que se tranquilizara, que todo estaría bien, pero ella no paraba de llorar por temor a que me pasara algo”, recordó. 

PREOCUPACIÓN 

Afortunadamente, relató, no presentó fiebre y su estado de salud se mantuvo favorable durante la enfermedad, pero su esposa Guadalupe Cárdenas no tuvo la misma suerte, ya que dos días después de que él se aislara, comenzó con síntomas como fiebre, dolor de cuerpo y dificultad respiratoria.

“Ella sí tuvo un cuadro más fuerte y cuando estaba en la etapa más complicada cayeron mis dos hijas”, dijo.

“De inmediato empecé a llenarme de impotencia por no saber qué iba a pasar; todo se volvió muy complicado”, recordó con angustia.

Los días pasaron y tanto él, como su esposa e hijas comenzaron a mejorar y pudieron estar juntos de nuevo.

RESPONSABILIDAD DE AYUDAR

Después de su recuperación decidió donar plasma, con el fin de que otras personas que están enfermas, puedan volver como él a sus hogares y tengan la oportunidad de abrazar de nuevo a las personas que aman.

“Ya recuperado empecé a ver compañeros míos del sector salud que comenzaron a agravarse por la enfermedad. En muchos de esos casos sus familiares pedían plasma para que pudieran recuperarse y sentí como una responsabilidad: Si yo estaba bien, con vida y al lado de mi familia, apoyar para que ellos tuvieran lo mismo”.

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