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¡Invasión británica en SD!

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Por Juan Carlos Ortiz

¡Invasión británica en SD!

¡Invasión británica en SD!

Una verdadera invasión británica se registró este miércoles en Chula Vista, con la llegada de Deep Purple y Judas Priest al Mattress Firm Amphitheatre.

Ante una audiencia que seguramente promediaba arriba de los 40 años, estas dos leyendas del rock se turnaron para demostrar que aún les queda gasolina en el motor para seguir tocando, considerando que ambas agrupaciones rondan los 50 años de carrera musical.

Tras un telón que cayó antes de lo esperado Judas Priest fue el primero en salir al escenario para una presentación que arrancó con "Firepower", pieza que da nombre a su más reciente opus, aparecido hace apenas unos meses.

El sonido machacante de las guitarras y batería es el aviso de que la banda ya inició su presentación: Firepower, pieza que da nombre a su más reciente opus, suena en la pared de bocinas.

Rob Halford e Ian Hill son los únicos miembros de la alineación clásica de la banda, mientras que Scott Travis en la batería se sumó luego de la salida de Dave Holland a finales de los 80.

A cargo de las guitarras están los jóvenes músicos Richie Faulkner y Andy Sneap, el primero sustituyó a K.K. Downing a principios de la década y el segundo tomó el lugar de Glen Tipton a inicios del año cuando anunció que a causa del mal de Parkinson no podría tocar en la gira.

Con la parafernalia metalera a tope, el Sacerdote Judas ofreció algunos de sus más aclamados evangelios.

"Lightning Strike", "No Surrender" y "Rising From Ruins", también de su nuevo álbum se entremezclaron con material de sus discos más clásicos como "You've Got Another Thing Comin'", "Hell Bent for Leather" y “Painkiller”.

Apenas 15 canciones conformaron el setlist de la presentación que cerró, como indica la regla, con dos de las piezas más emblemáticas de los oriundos de Birmingham, Inglaterra: "Breaking the Law" y "Living After Midnight".

Colmillo largo
En un escenario sobrio, sin necesidad de desniveles o ecalinatas, Deep Purple dio una muestra de lo que le espera a Tijuana el 3 de noviembre próximo cuando se presente en el Estadio Gasmart.

El arranque fue a toIan Guillan en la voz, junto con Pse en la guitarra o Don Airey en los teclados desmerecen el trabajo de Ritchie Blackmore y el fallecido Jon Lord en aquella alineación.

Machine Head es álbum sobre el que construyen su presentación, son en total cinco piezas de él las que tocan a lo largo de poco más de una hora.

Además de "Highway Star", "Pictures of Home", "Lazy" (dedicada a Jon Lord), "Space Truckin'" y la infaltable "Smoke on the Water" completan el cuadro.

El cierre llega perfecto con "Hush" de su primer álbum Shades of Deep Purple de 1968, que precisamente este año cumple 50 de haber sido publicado.

Aunque aún lejanos, se escuchan ya en ambas bandas los tambores de retirada. Es evidente que tanto para Hallford como para Guillan les es difícil alcanzar ciertas notas que en otros tiempos fueron para ellos "pan comido".

Se entiende, ambos rondan los 70 años y han vivido, como es de esperarse una vida de excesos que sumado a la edad les cobró factura.
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