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Columnas

Y otra vez el agua

El problema del abasto de agua para Hermosillo tiene, al menos, 30 años. Y desde entonces de forma invariable ha estado sujeto a la agenda política de la clase gobernante, del partido que sea.  

Por Sergio Valle

El problema del abasto de agua para Hermosillo tiene, al menos, 30 años. Y desde entonces de forma invariable ha estado sujeto a la agenda política de la clase gobernante, del partido que sea.

Ha sido promesa de campaña de candidatos y candidatas a la alcaldía.

Ha sido también una poderosa arma para quienes siendo adversarios del Gobierno en turno, golpean y en ocasiones hasta destruyen estrategias de solución y la misma credibilidad de los gobiernos, llevándose entre las patas a especialistas, académicos, investigadores, gente seria y de trayectoria que tiene un conocimiento pleno de este problema.

¿Qué va a suceder ahora que estamos de nuevo en la antesala de los tandeos en Hermosillo? No lo sé.

Temo sin embargo que esta bronca termine una vez más en manos de quienes por intereses políticos administren el tema, prescriban un par de aspirinas y al tiempo estemos de nuevo donde empezamos.

Cuando María Dolores del Río (2003-2006) anunció que habría tandeos porque las fuentes de abasto se agotaban, se convirtió casi en su tumba política, que hasta la fecha la gente se lo recuerda.

Lo cierto es que ella, con la información que le dieron, tomó una decisión que fue cuestionada porque algunos pensaron (igual que hoy), que había otra medidas menos drásticas antes de llegar a la racionalización.

Pero tomó una decisión, muy impopular, que costó protestas, bloqueos, manifestaciones, plantones y algunos análisis sugieren que hasta la alcaldía, que finalmente ganó el entonces candidato del PRI, Ernesto Gándara.

Antes de ella, su antecesor Francisco Búrquez Valenzuela (2000-2003) destruyó la propuesta del entonces gobernador Armando López Nogales (1997-2003), de construir una desaladora que resolviera en el largo plazo el desabasto.

Se le fueron encima, dijeron que se dispararía el costo del metro cúbico, que era negocio de sus allegados, que el agua sería de mala calidad y dañaría la salud de quienes la consumieran.

Lo hicieron pedazos desde el Gobierno Búrquez y todos los panistas que en esa época eran prácticamente los dueños de Hermosillo.

Se les sumó Francisco Navarro Bracamontes, líder en ese momento de la Unión de Usuarios.

A López jamás le gustaron los enfrentamientos políticos, los evitó durante todo su sexenio y este no fue la excepción.

Intentó ligeramente desplegar una campaña mediática para explicar el proyecto, pero se quedó a medias, no funcionó.

Tan sólo en el trienio 2003-2006 la capital del Estado desperdiciaba en fugas alrededor del 42% de su agua. Datos que daba Enrique Martínez Preciado, quien fungía como director de Agua de Hermosillo.

Por eso luego los de Cajeme se pusieron tan bravos cuando Guillermo Padrés hizo el acueducto… y siguen bravos.

Esta semana el alcalde interino, Fermín González Gaxiola, dijo que si no llueve, de plano vamos a estar en problemas.

Luego la agrupación “Hermosillo ¿cómo vamos?” pidió transparentar la realidad del desabasto y urgió un compromiso de los tres órdenes de Gobierno.

Luego Nachito Peinado, líder actual de la Unión de Usuarios de Hermosillo, también metió su cuchara reclamando la falta de soluciones al problema.

Hoy, con todo y acueducto, volvemos al problema, al debate inicial.

Tres décadas después Hermosillo no ha resuelto su problema de abasto de agua e insisto, con todo y acueducto.

Célida López Cárdenas intento construir el ramal Norte, que es la parte que falta de las obras complementarias al acueducto Independencia para surtir al Norte de la ciudad.

Esa era y es una parte importante para resolver el desabasto.

Otra, también importante, generar el (mucho) dinero suficiente para costear el funcionamiento del acueducto.

No pudo, se le fueron encima los yaquis, que hoy justo en este Gobierno de la 4T están más que chipilones.

Ese proyecto, por cierto, estuvo en el escritorio de varios gobernadores, pero ninguno se atrevió hasta que llegó Padrés.

El mismo Manlio Fabio Beltrones lo reconoció en alguna ocasión.

Total que aquí estamos, cazando el chorro para echar una lavadora o meternos a bañar.

La cartera vencida de la paramunicipal sigue siendo altísima, las tomas clandestinas ahí siguen y el temor de generar un descontento popular detiene la efectiva cobranza y las sanciones que deberían aplicarse a quienes no pagan.

No puedo dar una conclusión sobre esto… sigue siendo una historia a medias que empieza una y otra vez, pero que no termina.

SERGIO VALLE, titular del noticiero nocturno de Televisa Hermosillo.

Correo: sergio_valle70@outlook.com

Twitter: @sergiovallep Sergio Valle

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