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Columnas VÍA LIBRE

El Covid cada vez más cerca

El problema, como decíamos, es que con los motores industriales encendidos y una movilidad ciudadana en aumento, el riesgo de nuevos focos de infección o de rebrote de la pandemia...

El fin de la Jornada Nacional por la Sana Distancia trajo un relajamiento visible del confinamiento al que nos estamos acostumbrando; pareciera que la gente recibió luz verde para salir a la calle con todo desparpajo. Mal momento para relajarse considerando que surcamos a nivel nacional el período de máxima transmisión de la epidemia, como se ve reflejado en la cantidad de fallecimientos diarios registrados y en el aumento acelerado de los contagios. 
Esto mismo se observa en Sonora. Tras la conclusión de la Jornada Nacional muchas empresas reiniciaron operaciones. Las constructoras, por ejemplo, arrancaron febrilmente como se puede constatar a lo largo del bulevar Navarrete en Hermosillo, donde varias compañías desarrollan importantes proyectos como el nuevo consulado norteamericano o un complejo de departamentos de lujo. De hecho, la reactivación económica, así sea ésta muy tímida, se nota en el tráfico citadino de la capital que es significativamente más denso si se compara con el observado hasta hace unos cuantos días. 
El problema, como decíamos, es que con los motores industriales encendidos y una movilidad ciudadana en aumento, el riesgo de nuevos focos de infección o de rebrote de la pandemia, se eleva. Este escenario es el que se está presentando en Sonora y en Hermosillo en particular.  
Con el primer caso detectado de Covid-19 en la entidad, registrado más o menos a mediados de marzo, se inició nuestra emergencia sanitaria; en ese entonces parecía lejana la posibilidad de contagiarse. En la medida en que los casos se han multiplicado creció la preocupación y el temor aunque no al grado de asumir que el riesgo de enfermarse es real. 
Pero esa aparente inmunidad ha sido demolida por los acontecimientos recientes. Los casos empiezan a volverse cercanos y se va haciendo frecuente saber que un familiar, un compañero de trabajo, un vecino o conocido, se han contagiado del temible virus. Estos casos se están reproduciendo de manera alarmante y con ello aumenta la sensación de que pronto el Covid afectará a un miembro de la propia familia; es un escenario tan real que genera angustia y ansiedad pocas veces vistas. 
El miedo aumenta en vista del relajamiento observado en el distanciamiento social. No deja de ser inquietante ver a los trabadores de la construcción sin la protección adecuada; esa inquietud también se siente al acudir a alguna consulta médica o al ir al supermercado. En tales condiciones, la angustia e intranquilidad que provoca la emergencia sanitaria no logra contenerse y así no se puede vivir. Es un momento socialmente inhabitable. 
La nueva normalidad no lo será sino existe la certeza de que enfermarse de Covid-19 no implica una condena de muerte, como muchos ahora suponen. Ojalá que los científicos que trabajan en descubrir la vacuna adecuada pronto lo logren. De ello depende la vuelta a la verdadera normalidad, social y sanitariamente hablando, normalidad que también supone la restauración de la dinámica económica que a ratos parece sumergirse en un tobogán involutivo del que resultará muy complicado recuperarse. De esto hablaremos en la próxima colaboración. 
La postura de LT 
No por previsible resultó menos sorprendente la renuncia de Lilly Téllez a la bancada de Morena en el Senado y su posterior adscripción a la bancada panista. Seguramente quienes invitaron a la periodista a encabezar la fórmula senatorial por Sonora en la campaña de 2018 estarán contrariados y afligidos, lo que sería de entenderse puesto que no hay precedentes, o si los hay son pocos, de una redefinición política tan abrupta como la hoy escenificada por la legisladora Téllez. En casos similares los involucrados tenían el pudor de distanciarse sin romper con el partido que los llevó a ganar una posición política. La senadora no tuvo ese recato ni el mínimo agradecimiento a quienes le brindaron la oportunidad de ser lo que ahora es. Ya veremos en qué deriva este asunto.
 

Álvaro Bracamonte Sierra. Doctor en Economía. 
Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.

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