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Columnas La crisis del Congreso

Cuestiones y enfoques

Por Martín Holguín

El tiempo pasa y en el Congreso del Estado nomás no atinan a ponerse de acuerdo en nada. No hay comisiones, no hay liderazgo, no hay oficio y tampoco han sabido sacar adelante el conflicto de los funcionarios que intentaron despedir “por las malas” y ahora están en un pleito legal sin sentido, cuando deberían estar concentrados en sacar adelante tantos pendientes que se les vienen encima. Ya están aquí los tiempos del presupuesto para el 2019 y existe una parálisis preocupante, porque quienes deberían tomar la estafeta del liderazgo han desaparecido, quizá esperando que los que están al frente de la mesa directiva se equivoquen cada día más, lo cual no es honesto. Por el bien de Sonora deberían de empezar a trabajar con oficio político y olvidarse de actos demagógicos como el de nombrar una Comisión para ir a ver qué sucede con los daños en el Sur del Estado. Para empezar no es función del Legislativo (alguien que les informe que para eso existen dependencias estatales y municipales), luego está el hecho de que no hay funcionarios administrativos, así que de dónde van a sacar dinero de viáticos para esa misión (podrían haber formado un grupo representativo para revisar que el dinero que ellos enviaron sea usado de manera correcta y punto). Al margen de esos errores que podrían tomarse como “de principiantes”, aunque haya muchos que tienen bastante camino recorrido en labores legislativas, ya es momento de empezar a trabajar en serio. Los partidos políticos tendrían que voltear al Congreso y plantearse el porqué no capacitaron de manera adecuada a quienes iban a llegar a trabajar en esa Legislatura. Hoy es la primera sesión de octubre y la quinta de este periodo ordinario. Sería un “detallazo” que decidieran las comisiones porque urge poner orden y que la agenda legislativa sea real. Y son 33 diputados, no lo olviden, ya no es válido que salgan con declaraciones donde los priistas quieren quitarse la responsabilidad. Lo que está sucediendo es asunto de todos y cada uno de ellos. Lo de los funcionarios que intentaron despedir sin fundamento legal debe ser revisado, que los reinstalen y empiecen a fluir los acuerdos y decisiones. Por lo pronto, como no hay dirección jurídica ni siquiera ha salido el Boletín Oficial con la instalación del primer periodo ordinario de sesiones. Según la Ley, para poder despedir a los funcionarios debe existir una falla grave de parte de ellos y que las dos terceras partes de los legisladores estén de acuerdo. Hasta ayer no había sucedido una cosa ni la otra, por eso fue que el Tribunal de Justicia Administrativa ordenó la reinstalación. Es preocupante, porque no es eso lo que se les pidió en las urnas. Se suponía que todo iría mejor, que habría acuerdos pensando en el pueblo. Y este mensaje no es solamente para Morena y su alianza electoral, como erróneamente parecen dar a entender los priistas y panistas. “Se tiene que restablecer el orden, se tiene que restablecer la legalidad y obviamente marcar una agenda de lo que es prioritario en la parte legislativa, que eso sería sacar comisiones, ver cuenta pública, empezar a tender puentes, el diálogo y la comunicación para sacar el presupuesto que son los temas importantes”, declaró el coordinador de los tricolores, Rogelio Díaz Brown. Tiene razón, sólo que él debe ser parte de esa solución. En resumen, es momento de darle vuelta a la página. Hasta ahora, la bancada del PT (en especial su coordinador Rodolfo Lizárraga) es la que ha actuado con prudencia, legalidad y profesionalismo. La inseguridad Y así como en meses anteriores se hablaba de la inseguridad señalando a los alcaldes priistas y panistas, ahora hay “guerritas” tuiteras contra los que llegaron de Morena, PT y PES. Lamentables los “conteos” que están haciendo públicos. Existe una crisis seria en la seguridad, pero no es como para endosársela a funcionario alguno. Debería ser motivo para que las fuerzas políticas y privadas cerraran filas al enfrentar este problema que se está saliendo de las manos y el único perdedor será el pueblo sonorense. Es momento de unión entre los diferentes niveles de gobierno y que los políticos en activo (los ahora partidos opositores de manera especial) dejen sus “fake news” y mensajes alarmistas para colaborar proponiendo soluciones… con que no estorben estaremos mejor.

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