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Trump defiende acuerdo con México

Trump afirmó que México aceptó hacer más de lo anunciado el viernes y que pronto habrá más revelaciones.

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Por AP

Estados Unidos quería que se firmara “otra cosa totalmente diferente”, dijo Ebrard el lunes.(AP)

Estados Unidos quería que se firmara “otra cosa totalmente diferente”, dijo Ebrard el lunes. | AP

WASHINGTON, Estados Unidos. — Molesto por las críticas de que su acuerdo para evitar los aranceles a las importaciones mexicanas básicamente refuerza las labores fronterizas existentes, el presidente Donald Trump insistió en que las apariencias engañan.

En un par de tuits, Trump afirmó el lunes por la mañana que México aceptó hacer más de lo anunciado el viernes y que pronto habrá más revelaciones.

“Hemos firmado y documentado completamente otra parte muy importante del acuerdo de Inmigración y Seguridad con México, uno que Estados Unidos estuvo pidiendo durante años”, escribió Trump en Twitter, y afirmó que sería “revelado en un futuro no lejano y necesitará un voto del cuerpo legislativo de México”.

No prevemos que haya problemas con la votación (...) pero, si por alguna razón la aprobación no llega, los aranceles se restablecerán.

Funcionarios de la Casa Blanca no respondieron de momento a solicitudes para que hicieran declaraciones sobre la postura de México o a qué se refería Trump. El mandatario tampoco hizo ninguna precisión durante una entrevista telefónica con CNBC el lunes en la mañana.

Muchos han pensado que quizá el mandatario se refirió a la idea de que México se convierta en “tercer país seguro”, lo que dificultaría que los refugiados que pasen por México pidan asilo en Estados Unidos.

Un alto funcionario dijo el fin de semana que México mostró apertura a la idea durante las negociaciones y que ambos países continuarían discutiendo el asunto en los próximos meses. El funcionario solicitó el anonimato para compartir detalles de las conversaciones a puerta cerrada.

Sin embargo, México se ha opuesto desde hace bastante tiempo a la idea de ser el tercer país, y el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard señaló el viernes después que se anunció el acuerdo que México se había resistido a esa idea. Estados Unidos “propuso en la primera reunión que México fuera el tercer país seguro, que no es el caso y es muy importante”, afirmó Ebrard a la prensa.

Un acuerdo de tercer país seguro necesitaría la aprobación de los legisladores mexicanos, y se desconoce si tendría apoyo dada la impopularidad de la propuesta.

Cuestionado sobre los tuits de Trump del lunes, Ebrard dijo que no hay acuerdos secretos entre ambos países. En su lugar, dijo que las negociaciones le compraron tiempo a México. Añadió que su país trabaja en una propuesta para establecer un sistema de refugio regional en conjunto con Naciones Unidas y los gobiernos de Guatemala, Panamá y Brasil, los tres países que a menudo son los puntos de partida de los migrantes que se dirigen a Estados Unidos.


Estados Unidos quería que se firmara “otra cosa totalmente diferente”, dijo Ebrard el lunes.

Señaló que las naciones evaluarían la situación en 45 días, “y si no logramos los resultados, tendríamos que participar en discusiones para un acuerdo que incluya el retorno de solicitantes de asilo bajo una perspectiva regional”.

No aclaró cómo funcionaría ese sistema.

“Seguiremos trabajando con México para discutir temas migratorios y de asilo y, de ser necesario, tomaremos medidas adicionales a las que el gobierno mexicano ya accedió durante estas conversaciones”, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos Mike Pompeo el lunes a la prensa.

Los tuits de Trump se presentaron en medio de preguntas sobre qué tanto del acuerdo era en realidad nuevo.

Por ejemplo, el pacto incluyó un compromiso de México para desplegar a su nueva Guardia Nacional a su frontera con Guatemala. Sin embargo, México ya tenía intención de hacerlo antes de que Trump lanzara su amenaza más reciente y se lo había dejado claro a las autoridades estadounidenses. Funcionarios mexicanos han descrito su compromiso como un despliegue acelerado.

Estados Unidos elogió el acuerdo de México por acoger la expansión de un programa implementado a principios de este año bajo el cual algunos de los solicitantes de asilo son enviados de regreso a México en lo que esperan la resolución de su caso. Pero las autoridades estadounidenses ya trabajaban en la expansión del programa, que ya ha derivado en el regreso de unas 10.000 personas a México incluso ante la negativa pública del gobierno mexicano.

“El presidente ha exagerado lo que dice haber logrado. Estos son acuerdo que México ya había hecho, en algunos casos, desde hace meses”, dijo el aspirante presidencial demócrata Beto O’Rourke en el programa “This Week”, de ABC. “Quizás aceleraron la implementación, pero, en general, el presidente no logró nada excepto poner en peligro la relación de comercio más importante que tiene Estados Unidos”.

Trump ha respondido a las críticas, y defiende el acuerdo y su amenaza de imponer un arancel del 5% a todas las importaciones de productos mexicanos para presionar al país a tomar mayores medidas para frenar el flujo de migrantes centroamericanos que pasan por su territorio para llegar a la frontera sur de Estados Unidos. Sin la amenaza, insiste el mandatario, México jamás habría actuado.

“Hemos intentado obtener algunas de estas acciones fronterizas durante mucho tiempo, al igual que otros gobiernos, pero no las pudimos obtener, o no por completo, hasta que firmamos el acuerdo con México”, tuiteó el domingo, y añadió durante una entrevista telefónica con CNBC que funcionarios “hablaron sobre eso durante meses y meses, y meses” pero sin llegar a un acuerdo hasta la amenaza.

Pompeo indicó que el pacto es “el mejor reflejo de la democracia” y lo describió el lunes como “un triunfo importante para el pueblo estadounidense”. Señaló que es posible que Estados Unidos tenga un buen parámetro de su efectividad en cuestión de un mes o 45 días.

El secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, dijo a “Fox News Sunday” que “todo esto es nuevo”, incluyendo el acuerdo para desplegar a unos 6.000 elementos de la Guardia Nacional, medida que México describió como una “aceleración”.

“Esta es la primera vez que escuchamos algo sobre esta cantidad de efectivos desplegados por México para combatir la migración, no sólo en la frontera sur, sino en las rutas de transportación hacia la frontera norte y en patrullajes coordinados en zonas cruciales a lo largo de nuestra frontera suroeste”, indicó. “La gente puede no estar de acuerdo con la táctica”, añadió, pero “México vino a negociar con propuestas reales” que serán efectivas en caso de ser implementadas.

Trump ha dejado abierta la posibilidad de renovar su amenaza arancelaria si la cooperación de México no complace a Estados Unidos.

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