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México

“En mis brazos murieron mis dos hermanos”: Obtilia, Premio Nacional de Derechos Humanos 2019

El presidente entregó a Obtilia Eugenio Manuel, el Premio Nacional de Derechos Humanos 2019.

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Por Shaila Rosagel

Eugenio Manuel de Ayutla(Gobierno de México)

Eugenio Manuel de Ayutla | Gobierno de México

Ciudad de México (GH).- Y está ahí parada frente al atril Obtilia Eugenio Manuel de Ayutla de los Libres Guerrero. De baja estatura, apenas lo alcanza para dar su mensaje al recibir el Premio Nacional de Derechos Humanos 2019. Pero desde ahí, del lugar donde el Presidente de la República ofrece su conferencia de prensa todas las mañanas, narra su historia.

Desde niña sentí gran dolor en mi corazón. En mis brazos murieron mis dos hermanos pequeños. Los mató el sarampión”, dice.

Ese día no sólo murieron sus hermanos pequeños. También fallecieron otros tantos que nunca eran vacunados, quizás por ser indígenas, agrega.

“Fue hace 30 años, nunca nos vacunaban, esos gobiernos nos tenían olvidados”, narra.

Pero Obtilia 30 años después fue secuestrada y torturada en febrero por luchar en contra de los atropellos del Ejército mexicano y por defender los derechos humanos de las mujeres violadas de su comunidad.

Sobrevivió gracias a la organización de su pueblo y porque así lo decidieron sus secuestradores.

Obtilia inicia con un saludo en su lengua. Luego cuenta que el español que sabe lo aprendió en una casa en donde fue discriminada por ser indígena y no hablar el idioma de sus patrones con quienes trabajaba para poder estudiar la secundaria.

Desde el atril que usa el Presidente Andrés Manuel López todos los días y desde Palacio Nacional Obtilia envía un mensaje luego de contar una historia de abusos y resistencia:

Pido que la violencia se acabe de una vez por todas. Ya no queremos ni un violador más en nuestro camino”, dice.

Y asegura seguirá luchando, a pesar de que en febrero fue liberada por sus captores con la condición de su silencio o la sentencia de “si hablas te va a llevar la chingada”.

“Recibir este reconocimiento vale mucho para mí. Pero es una gran responsabilidad de ser mujer y ser indígena. Mi conciencia me dice que debo seguir luchando por los derechos humanos. No me puedo quedar callada cuando hay muchas mujeres indígenas que siguen siendo atacadas y asesinadas”, dice.

Obtilia habla en presente, ya no en pasado. Dice no entender la violencia de los que se supone son los más civilizados en contra de los pueblos originarios.

Y desde el podio le dice al Presidente: “Primero los pobres. Nosotros los de los pueblos originarios somos los más pobres”.
 

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