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Prioridad: invertir en salud. Parte I

A raíz de la pandemia del COVID19, una de las preguntas que surge es ¿cuánto invierte México en salud? En comentarios anteriores he abordado este tema tan sustancial para el país pues impacta en la economía, la educación y por supuesto, afecta a la población más marginada de la sociedad mexicana.

Por Manuel Ortiz

A raíz de la pandemia del COVID19, una de las preguntas que surge es ¿cuánto invierte México en salud? En comentarios anteriores he abordado este tema tan sustancial para el país pues impacta en la economía, la educación y por supuesto, afecta a la población más marginada de la sociedad mexicana. El 14 de abril de este año, en la colaboración que publicó El Imparcial/La Crónica, compartí el dato de que, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México aportaba el 5.5% del PIB, cuando el promedio de los 37 países miembros de esta organización es de 8.8% (https://www.informador.mx/economia/Mexico-pais-de-la-OCDE-con-el-menor-gasto-publico-en-salud-20191107-0076.html). Y les actualizó el dato, según informe del 2020 de la OCDE, México invirtió en salud, en promedio en promedio 1,138 dólares por persona y ¿sabe cuánto invierte Cuba en este rubro?, 2,484 dólares (http://www.oecd.org/health/panorama-de-la-salud-latinoamerica-y-el-caribe-2020-740f9640-es.htm).  Ahora bien, este recurso por supuesto no es suficiente y menos en un país de más de 127 millones de habitantes, con altos índices de pobreza y pobreza extrema, y si a ello agregamos sus deficientes hábitos alimenticios, pues las comorbilidades que más ha impactado el COVID19, son la obesidad, la hipertensión y la diabetes. Aporto otro dato, 96 millones de mexicano@s padecen sobrepeso, 8.6 millones sufren de diabetes y 15.2 millones presentan hipertensión (https://www.pisa.com.mx/personas-con-comorbilidades-los-mas-vulnerables-ante-el-covid-19/). ¡Así como! De ahí la cifra enorme de 47,772 muertes por COVID a la fecha, que cuando se publique este texto serán algunos cientos más. Y en buena medida, estas comorbilidades, provienen de la mala alimentación que por años padecemos la mayoría de los mexican@s.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de Salud (OPS) en el 2019 publicaron su informe Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: venta, fuentes, perfiles nutrientes e implicaciones normativas, en el cual indican que, el mercado más apetecible para estos productos, ya no son los países industrializados, sino los países de ingresos medianos y bajos del llamado "sur mundial" (África y los países en vías de desarrollo de Asia, Europa oriental y América Latina). En ese entonces estas organizaciones recomendaban regular la venta de dichos productos así como la mercadotecnia de los mismos y el etiquetado de los productos ultraprocesados (esto último, apenas se implementa en México). Y por supuesto, el aumento de la actividad física en las escuelas. También dicho informe señala que las regulaciones al respecto “se han visto obstaculizadas por la desinformación y las publicaciones científicas tendenciosas, además de la presión de los intereses comerciales” (https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/51523/9789275320327_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y). Luego entonces, la campaña mediática que hay actualmente contra los funcionarios del sector salud federal sobre el mal manejo de la pandemia y las políticas erróneas, a mi opinión, tiene un propósito, desacreditar la información que aportan y evitar que se afecten los fuertes intereses de las empresas de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados. Así que estimad@ lector, cuando vaya a la tienda de la color rojo y dorado, piense que quiere comprar. En la siguiente entrega abordaremos este tema importante para la salud de la sociedad mexicana. ¿Usted qué opina?

*- El autor es coordinador del Observatorio Global Mediático-UABC.

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