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Columnas

Ni los demócratas, el marketing o el fantasma de McCain ¡Fuimos los latinos!

He escuchado algunas voces atribuyéndose el triunfo de Joe Biden en Arizona. Los demócratas aseguran que la campaña surtió su efecto en el estado republicano por excelencia.

Por Beatriz Limón

He escuchado algunas voces atribuyéndose el triunfo de Joe Biden en Arizona. Los demócratas aseguran que la campaña surtió su efecto en el estado republicano por excelencia. Otros, indican que gracias al marketing lograron incentivar a los nativos a votar. Hasta leí un artículo de que el fantasma de John McCain interfirió para que Donald Trump perdiera el estado del Gran Cañón.

Pero la verdad es que este triunfo les pertenece a los latinos y las personas de color, no es circunstancial, un golpe de suerte o producto del mal gobierno del Trump, aunque este último punto también cobra su cuota.

La realidad es que este logro obedece a un trabajo que se remonta una década atrás, en tiempos donde la ley racista SB1070 “golpeaba” con fuerza a los hispanos, quienes eran arrestados y deportados por el solo hecho de ser morenos.

Platicando con algunos de los autores de la histórica victoria que no se repetía desde 1996, cuando los republicanos perdieron en ese distrito, me indicaron que el esfuerzo que implico llegar hasta este punto, fue el hartazgo de la falta de interés de los políticos por ignorar las necesidades de los inmigrantes en Estados Unidos.

Eduardo Sainz, director de Mi Familia Vota en Arizona lo describió de una forma contundente: “Nosotros mismos como comunidad nos estamos salvando, no trabajando por ningún partido político”.

Es que en Arizona se gestó la campaña más grande en la historia del estado, donde las organizaciones hispanas promotoras del voto salieron a tocar 1.157.621 puertas, realizaron 7.977.695 llamadas telefónicas, enviaron 131.779 mensajes y se entablaron 541.015 conversaciones.

Soy testigo que los inmigrantes que no pudieron votar por no contar con status legal en Estados Unidos, colaboraron para convencer a los ciudadanos a hacerlo. Los hijos de inmigrantes acudieron a las urnas, para dar su voto en agradecimiento al sacrificio de sus padres. Los “dreamers” no pararon durante largas jornadas educando a los jóvenes para que emitieran su sufragio a favor de nuestras comunidades.

Los líderes de estas organizaciones fueron claros, y coincidieron en señalar que la elección calificada como “récord” por lograr casi 3.425.000 sufragios, no pertenece a ningún color, sino al trabajo que inició hace más de diez años creando plataformas, organizaciones y coaliciones que apoyaron a los latinos y los enseñaron sobre el valor de elegir a sus gobernantes.

La confirmación oficial del resultado electoral en este estado del suroeste norteamericano es clave en estas elecciones manchadas por la necedad y la falta de honestidad del aun presidente. Aporta 11 electores para el demócrata, que ya llega a los 290 en el colegio electoral. Además, tiene un valor simbólico, destruye el ego de Trump y tiñe de azul un bastión que por más de veinte años fue rojo.

Ahí vamos, la transición está en marcha. El próximo 20 de enero, Biden jurará como el 46° presidente de ese país y me encanta pensar que, en Arizona, los latinos conquistamos las urnas, y contribuimos para lograr un cambio que por mucho nos beneficiará en el futuro.

Así es, así fue y así lo quiero creer.

¡Fuimos los latinos!

*Corresponsal en Arizona y Nuevo México de la Agencia Internacional de Noticias Efe

 

 

 

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