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Columnas

Lo que está en juego

Estamos cada vez más cerca del día en que los mexicanos decidiremos el rumbo que siga tomando nuestro país.

Por Anita B. de Ochoa

Estamos cada vez más cerca del día en que los mexicanos decidiremos el rumbo que siga tomando nuestro país: El respeto y consolidación de nuestra Democracia, o la continuidad de una “Democracia” de papel, que en los hechos está siendo destruida y agoniza….

López Obrador llegó a la Presidencia con el mayor número de votos en la historia, al lograr engañar con su demagogia, a treinta millones de mexicanos que, hartos de la corrupción de gobiernos anteriores, pusieron en él su esperanza; los pobres salir de la pobreza, los jóvenes mayores oportunidades para estudiar y superarse, las mujeres, de apoyos para sacar adelante a sus hijos, y todos los mexicanos de tener un México más próspero, abierto a las inversiones, a mayores y mejores empleos, un país de primera, sin corrupción, sin impunidad, sin tanta inseguridad, sin nepotismo, etc. , todo lo que en campaña prometió repetidamente.

Pero la realidad ha sido otra, al haber tomado decisiones contrarias: A los niños y mujeres con cáncer los dejó morir sin medicamentos. Igualmente, a los afiliados al Seguro Popular, donde encontraban atención, tratamiento y medicina, al desaparecerlo los abandonó a su suerte.

Dijo apoyaría a las mujeres, pero lo que hizo fue cerrar las estancias infantiles donde para ir a trabajar, dejaban seguros a sus hijos, así como los lugares de refugio para la violencia intrafamiliar.

Los jóvenes perdieron la oportunidad de estudiar becados en el extranjero, al cancelar este programa. ¡Ah! Pero les da dinero, fomentando en ellos la dádiva, la flojera, el conformismo, en lugar de impulsarlos a afrontar retos, y lograr poner en alto el nombre de México…

Dijo combatir al narcotráfico, pero dejó libre a Ovidio Guzmán, subió la inseguridad con los delincuentes a sus anchas. Abrazos no balazos.

Prometió más empleo, pero le cayó “como anillo al dedo” la pandemia; por eso no apoyó a las Pymes, provocando con ello pérdida de millones de empleos y como consecuencia 12 millones más de pobres.

Cuando inundó uno de los pueblos más pobres de Tabasco, pasó en un helicóptero sin bajarse. Su argumento fue que no iba a mojarse los pies porque se enfermaba.

Pero la cereza del pastel la puso con la tragedia del Metro línea 12, demostrando cero empatías por los afectados. Al preguntarle por qué no acudió a los hospitales, estar cerca de los lesionados o familiares de los fallecidos, su respuesta fue. ¡Al carajo ¡calificando esta acción como hipócrita y demagógica…

Y así podríamos enumerar miles de fallas de López, cuyo mayor peligro es el nulo respeto al Estado de Derecho y la falta de contra pesos cada vez mayor, que nos llevará a perder la Democracia y con ello nuestras libertades fundamentales.

Y esto es lo que está en juego con nuestro voto este 6 de junio: Seguir dando a López todo el poder para continuar destruyendo a México, o ponerle al poder Legislativo, el contrapeso necesario para que el Estado de Derecho y la Constitución sean respetados, y no sigan siendo pisoteados, por la obediencia ciega a caprichos y ocurrencias de López.

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

* La autora es consejera familiar.

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