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Columnas

Fanatismo contra sensatez

Empiezo por definir parcialmente el término “fanatismo” con el fin de ser considerado a la vez yo, como un fanático y por autodefensa de los fanáticos que abundan tanto en este momento en México.

Empiezo por definir parcialmente el término “fanatismo” con el fin de ser considerado a la vez yo, como un fanático y por autodefensa de los fanáticos que abundan tanto en este momento en México. La palabra significa ni más ni menos intolerancia lo que le va como anillo al dedo al presidente Obrador, aun reconociendo las buenas cosas de su gobierno. Lo peor de todo esto: que cientos de aplaudidores de su gobierno se tornan más intolerantes incluso que el propio presidente. -

En el caso de mi columna anterior que se refirió a Cuba y su socialismo o mejor aún comunismo no lo dije en específico, pero  el tema principal de los países comunistas en torno al capitalismo es que fueron profundamente intolerantes. La URSS a tiempo, después de cincuenta años de guerra fría contra el capitalismo internacional, decidió abrir la puerta al capital; a los inversionistas. China, a tiempo, más rápido que pronto compartió el comunismo maoísta, cerrado,  fanatizado, con la apertura al capitalismo internacional. China de hecho es hoy, comunista y capitalista a la vez.  China y la pasada URSS terminaron con el maniqueísmo de Nicolás Maduro en Venezuela o del mismo maniqueísmo del desaparecido Fidel Castro.

Ante esta realidad el presidente Andrés Manuel López Obrador persiste en culpar al sistema neoliberal de la crisis que estamos viviendo por el Coronavirus. Ni más ni menos maniqueísmo puro. Qué maniqueísmo, eh: Los buenos y los malos de acuerdo con la mentalidad del presidente. Él se encuentra dentro de los buenos y todo el liberalismo son los malos. Es decir, que desaparezca de la faz de la tierra todo el capitalismo internacional de occidente: Inglaterra, Alemania, Francia, Austria, Suecia, Bélgica, Italia etc. Con la intolerancia de Obrador, solo se salva su gobierno.

Ha afirmado ¿Podría haber mayor manipulación, para quedar bien con sus seguidores? Se olvida Obrador que la pandemia empezó en una nación con dictadura comunista. China, pese a la apertura de China al capitalismo. Y lo más lamentable: que el presidente Obrador, lo entiende perfectamente; mas su persistente ataque a neoliberalismo es solo para consumo de sus seguidores. Él lo sabe. Es definitivamente criticable: grotesco incluso.

Lo prudente, lo desato, es que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador y un montón de maniqueos que lo acompaña ya deje de culpar a los neoliberales de los grandes problemas de México que él mismo no ha sido capaz de resolver. Esto es, de lógica elemental, Obrador es  un gobernante de México y para todos los mexicanos. Que ya, por favor, deje de estar dividiendo a la sociedad mexicana entre buenos y malos sobre todo porque un montón de fanáticos se la creen y al parecer es precisamente lo que el presidente Obrador quiere. Manipular adoctrinar un altísimo porcentaje de ciudadanos que votamos por él. Esto es inmoral; no es Ético, la Ética que tanto propala.

La propuesta del sector empresarial a cuyo frente se encuentra Gustavo de Hoyos Walter a nivel nacional y Ernesto Elorduy en Baja California, expresaron en la televisión y en los medios en general  una clave; una idea básica para rescatar la economía del país, sobre todo a la clase trabajadora más desprotegida. El plan consiste en proponer al presidente que todos pongan algo. Que empresarios, gobierno y trabajadores participen en el rescate de los empleadores y sus trabajadores. Un programa absolutamente sensato que es posible que Obrador, por su maniqueísmo ni siquiera menciona en sus mañaneras. Así están las cosas con nuestro enorme y elocuente presidente. Todo lo que no contribuye a que se multipliquen los aplausos a su personalidad lo esconde o simplemente, lo desaparece.  

* El autor es artista plástico.

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