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Columnas

¿Cómo lo sabes?

Cuando no tienes hecho conocidos para tomar una decisión necesitas formular hipótesis para averiguar la verdad.

Por Octavio Ballesteros

"Fortaleza y crecimiento solo vienen a través de un continuo esfuerzo y lucha"

Napoleón Hill.

Cuando no tienes hecho conocidos para tomar una decisión necesitas formular hipótesis para averiguar la verdad. Es el caso de un Dr. cuando no tiene explicación para un mal del paciente.

En cambio, cuando hay hechos o datos válidos esto me permite deducir la verdad y las consecuencias. Si siempre que tomo esta medicina me da dolor estomacal es un hecho de que la siguiente vez ocurrirá lo mismo.

La importancia de esto

Al momento de alimentar nuestra mente es muy necesario hacerlo con datos reales no imaginarios o falsos. Y la mayoría de las veces nos basamos en opiniones de los demás, o si estamos hablando del mundo digital “porque lo vi en internet”.

Aquí entramos en un punto clave: la mayoría de las opiniones están basadas en cosas como intolerancia, creencias, sin evidencias, o con ignorancia del tema.

Hay la anécdota de que a principios del siglo pasado, durante la primera guerra mundial, Napoleon Hill era colaborador del Presidente Wilson en EU, y le preguntó cuál sería la consecuencia para el mundo de dicha guerra, y Wilson se limitó a contestar: “No la puedo contestar porque no tengo los datos para poder emitir una opinión”. Ojalá adquiramos la costumbre de no emitir opiniones que no estén basadas en hechos reales.

Aquí entra en acción una premisa: la persona exitosa se basa en cosas ciertas, actúa acorde con la verdad. Ejemplo muy sencillo: cuando hace una inversión que reconoce fue mala entonces toma la pérdida y se enfoca en lo siguiente.

Algunas recomendaciones

Actúa en base a recomendaciones basadas en hechos comprobables. Tener cuidado con los consejos gratuitos que recibimos, máxime cuando no los hemos solicitado. Dice la sabiduría popular que los consejos valen en relación al costo que tuviste que cubrir para obtenerlo.

Otro consejo que nos parece estupendo: cuando preguntes algo no impliques en la pregunta lo que quieres escuchar, ejemplo: ¿verdad que el color del tapiz está amarillento? Las personas tenemos la debilidad de querer quedar bien y mencionamos lo que el otro quiere escuchar.

Al momento de pensar lo mejor que podemos hacer es hacer como los científicos: basan sus investigaciones con la mente abierta, se apoyan en hechos no en sus deseos, y están conscientes de que sus propias emociones pueden ser un obstáculo para encontrar la verdad.

Conclusión.

Estimado lector, hay que hacer el esfuerzo por pensar bien, y para ello es necesario nutrir nuestra mente de cosas válidas y positivas. La riqueza material y física es precedida por una riqueza mental, de ahí la clave para adquirir primero esta. Y recuerda, cuando escuches una opinión pregunta: ¿Como lo sabes?

*- El autor es socio del Despacho Asesores Ballesteros.

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