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Columnas OBSERVATORIO MEDIÁTICO

Pobreza, migración y remesas

El pasado mes fue publicado el informe sobre la pobreza en México por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que analiza esta condición en un rango de 10 años.

Por Manuel Ortiz

El pasado mes fue publicado el informe sobre la pobreza en México por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que analiza esta condición en un rango de 10 años, es decir del 2008 al 2018, con el cual se puede medir la evolución de un indicador sumamente importante para el desarrollo del país (https://www.coneval.org.mx/SalaPrensa/Comunicadosprensa/Documents/2019/COMUNICADO_10_MEDICION_POBREZA_2008_2018.pdf).
Los datos indican que sí hubo un decremento en el número de personas en situación de pobreza en ese periodo, pues disminuyó de 44,4% a 41,9%; es decir, de 52.4 a 49.5 millones de personas. Y en el caso de pobreza extrema pasó de 12,3 a 9,3 millones de personas en el mismo lapso de tiempo. El porcentaje se expresa de 11.0% a 7.4% en ese periodo de 10 años (2008-2018). En cuanto a la explicación de en qué entidades fue mayor la reducción de la pobreza, éstas fueron: Aguascalientes, Hidalgo y Tlaxcala. Pero significativamente son las entidades del sureste del país, las que mayor porcentaje de pobreza manifiestan en su población. Chiapas pasó del 77.0% al 76,4%; Guerrero del 68.4% al 66,5%; Oaxaca 61,8% al 66,4% y Veracruz del 51,2% al 61,8% del 2008 al 2018. Ciertamente el Coneval, reporta que en esos 10 años se ha reducido la brecha de la pobreza en las zonas rurales y urbanas, aun así las primeras manifiestan mayor porcentaje con 55,3% a diferencia de las zonas urbanas con 37,6%. Posiblemente uno de los factores que inciden en esta relativa mejora de los índices de pobreza, aunque probablemente no lo crea, son los envíos de remesas que hacen los migrantes a sus familiares. Es probable que usted, amable lector, no tenga idea de la cantidad de hogares que recibieron remeses en el 2018, pues bien, según el reporte del BBVA, en ese año 1,65 millones de hogares recibieron remesas de sus familiares que viven en EUA, y de esos hogares el 27% son clasificados como de ingresos más bajos (https://www.bbvaresearch.com/en/publicaciones/mexico-there-are-1-65-million-households-that-receive-remittances-4-7-of-the-total/?cid=eml:oem:oth:----43272--:::lnkpubl:::20190806::oth:instant:). Ahora bien, según datos del diario El Financiero, tan solo en el 2018 fueron enviados 30 mil millones de dólares, lo cual representa un monto superior al año anterior, en un porcentaje de entre 5% y 6% según el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericano
https://www.elfinanciero.com.mx/economia/remesas-a-mexico-superaran-los-30-mil-mdd-en-2018-estiman-expertos. Como se podrá dar cuenta, si bien el indicador de pobreza de los mexicanos descendió en un porcentaje todavía nada significativo, lo cierto es que esta condición no fue solo a las políticas públicas de los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, sino gracias a los miles de migrantes que cada año arriesgan su vida para trabajar legal o ilegalmente en los EUA y envían dinero a sus familiares que se quedan en México. Tampoco por el “gran” esfuerzo de los empresarios por invertir y generar empleo en el país. Luego entonces invito, a quienes vivimos en la frontera, a reflexionar que los migrantes gracias a su trabajo y remesas enviadas, el país ha podido avanzar en su desarrollo y disminuir la pobreza. ¿Usted qué opina?


* El autor es coordinador del Observatorio Global Mediático-UABC.
 

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