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Águilas AMLO sometido al capricho de la CENTE

Tecleado

Por Cosme Collignon

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México acorralado por la CENTE lo induce a elaborar un memorándum cuestionado por muchos abogados y legistas quienes señalan esta acción, más política que legislativa, como un espadrapo para callarles la boca a los maestros disidentes. Esta semana el mandatario firmó un memorándum en el cual se da órdenes a tres secretarios, al de Educación, Esteban Moctezuma; al de Hacienda, Carlos Urzúa y Gobernación, Olga Sánchez Cordero de no aplicar las leyes de la reforma educativa, la de Peña Nieto, aprobada en 2013. López Obrador no solo no saluda a la bandera ni canta el Himno Nacional, sino que ahora pretende vilar el juramento que hizo en su toma de posesión de “cumplir y hacer cumplir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las Leyes que de ella emanen”. La actual ley de Educación es emanada dela Constitución, entonces ¿por qué pretende que no apliquen la ley actual? Simple y sencillamente para tener contentos a los profesores de la CENTE, bueno si se les puede llamar profesores porque la mayoría del tiempo se la pasan en paros, bloqueos, marchas, etc., menos dando clases. El único poder que puede dejar sin efecto una ley es el Legislativo no el Ejecutivo y un memorándum no le da facultades al presidente a obligar a sus secretarios a desobedecer una ley vigente. Todavía el miércoles pasado, López Obrador dijo que firmó ese memorándum “para frenar la aplicación de la reforma educativa”, quiso, dijo, “mandar un mensaje claro” sobre la derogación de la reforma, pero le corresponde a los diputados y senadores no al presidente, allí está la iniciativa, pero no hay consensos, mucho menos cuando la CENTE se pone a bloquear las entradas a San Lázaro sin que la policía capitalina se los impida. “Todo mientras en el Congreso se resuelve lo de la reforma a la Constitución, a las leyes, para garantizar la educación pública, laica, pluricultural, gratuita, de calidad, en todos los niveles escolares”, dice López Obrador, por mientras, aun por mientras está violando su juramento y la Constitución. Invita a los de la CENTE, no así a los del SNTE, a un diálogo que los paristas no quieren tener. El mayor problema es la evaluación a profesores y creo que se tienen que evaluar, es mi opinión personal, para así detectar sus deficiencias y lograr solventarlas con cursos par que sean mejores, sin embargo AMLO insiste: “Nada de evaluación. Se supone que quien ya estudió en una normal y que da clases ya está capacitado”. En teoría si, en la práctica no. Por lo pronto ya dio instrucciones a los secretarios de Hacienda, Educación y Gobernación a desobedecer la Constitución. Mientras a la CENTE no le ha parecido el borrador de la “nueva reforma educativa” y que continuarán sus movilizaciones a pesar de la firma del memorándum sobre la cancelación de la reforma educativa. Y como dijo el líder de los maestros de la CENTE, Eloy López Hernández: “Hasta no ver, no creer”. Piden la reinstalación de todos los maestros cesados y despedidos, la liberación de todos los presos “políticos” y la indemnización a las víctimas que se manifestaron, como el caso de Nochixtlán, entre otras peticiones. AMLO sometido al capricho de la CENTE. * El autor es periodista independiente.

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