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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Aporofobia Como palabra, casi nadie la conoce. Como conducta social, millones la practican. La Fundación del Español Urgente, Fundéu por sus siglas, seleccionó como Palabra del Año 2017 el vocablo Aporofobia que significa rechazo, miedo o animadversión a los pobres. Con ello, se le da nombre a un comportamiento social falto de humanismo, discriminatorio y vergonzoso. Así como nos pareció “rara” la primera vez que escuchamos la palabra xenofobia, fobia a los extranjeros; cada día nos resulta menos extraña y nos vamos acostumbrando a ella. Así le sucederá -tarde o temprano- al neologismo aporofobia, que ya forma parte del Diccionario de la lengua española. Para quienes somos apasionados de la lingüística, nos resulta muy interesante ver como va permeando una nueva palabra para nombrar una añeja conducta. Surge en 1995 del pensamiento de la filósofa española Adela Cortina y queda claramente explicada en su libro “Aporofobia, el rechazo al pobre”, publicado por Paidós el año pasado. Bajo la tesis radical: “Lo que no tiene nombre no existe”; la aversión a los pobres es una rotunda realidad de la que con frecuencia nos queremos evadir. A tal grado y de manera tan absurda que somos capaces de decirle “no gracias” a un indigente que no pide limosna. En nuestro país, el 43.6% de los mexicanos viven en condiciones de pobreza de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Coneval. Y, tal vez, por ser tan abrumadora la realidad, como defensa sicológica lo único que se nos ocurre es rechazarla. LA PALABRA DE HOY: APOROFOBIA Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, autora del neologismo aporofobia encontró su origen en el término griego 'áporos' que en español equivale “a pobre”, “persona sin recursos económicos”. Por su parte, la palabra fobia deriva del nombre griego Fobos, personaje de la mitología griega, hijo de Ares y Afrodita, que para la mitología romana son Marte, dios de la guerra y Venus, diosa del amor. Sin embargo y paradójicamente, Fobos significa temor... Si al nombre Fobos se le agrega el sufijo -ia que indica calidad: aporofobia es igual a miedo, odio o rechazo al pobre. Ahora que, más que aprender el cultismo aporofobia; lo sano será no practicarla. EN EL CIBERESPACIO: “HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE” * En esta ocasión, no me refiero al título de un libro sino al encabezado del blog* en Internet de Carles Francino (que supongo es catalán) y si lo hago es porque me parece muy interesante su análisis sobre las implicaciones del neologismo aporofobia. Entre otras, destaco la siguiente: “Que los pobres generen tanta irritación que pueda llegar incluso al odio, no deja de ser una manifestación de la mala conciencia que provoca la desigualdad… desigualdad extrema”. Allá como aquí, en España y México crecen las exportaciones, crece el turismo, crecen los puestos de trabajo; pero, como la riqueza está perfectamente mal distribuida, pues en lugar de tener menos, cada día hay más gente en situación de pobreza. Por ello, parafraseando el título: “Pocos hombres ricos, millones de hombres pobres”, se me ocurre que, si no puedo ayudar a uno más pobres que yo; por lo menos no me comportaré como un despreciable aporofóbico. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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